Atlético de Madrid: Las expectativas requieren rendimiento | Soccer City
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Atlético de Madrid: Las expectativas requieren rendimiento

El Atlético de Madrid afronta una temporada distinta. El conjunto de Simeone se ha visto envuelto en un océano de altas expectativas basadas en el nivel de su plantilla sobre el papel. La parroquia rojiblanca ya espera una Final de Champions, ¿estará allí el Atleti? 

El conjunto de Simeone se enfrentó el pasado diciembre a uno de los momentos más críticos desde la llegada del técnico argentino. La eliminación en fase de grupos de la Champions, tras unos primeros meses de competición muy difíciles, hicieron tambalearse el proyecto rojiblanco. La incapacidad del equipo madrileño para imponerse sobre el Qarabag, en ninguno de los dos partidos, acabó por relegar al Atlético a la segunda competición continental: la Europa League.

Simeone Atlético de Madrid Soccer City Rueda de Prensa

Simeone en rueda de prensa | Foto: Atleti

A pesar de la dificultad para obtener buenos resultados durante los primeros meses de competición, el equipo tardó varios meses en encontrarse con la primera derrota en liga, fue en Cornellá, en diciembre. El conjunto del Cholo ofrecía muchas dudas en aspectos de juego, pero el mantenerse invicto prácticamente durante toda la primera vuelta resultó fundamental para que el equipo no se descolgase de los puestos de privilegio en la tabla.

La vuelta del hijo pródigo al Atlético de Madrid

Llegó enero, y llegó Diego Costa. Y ya está. Porque el hispano-brasileño subsanó en su primera aparición muchas de las carencias que el equipo había evidenciado a lo largo de los cuatro primeros meses de competición. La espera se hizo dura -el Atlético había sido sancionado sin fichar durante las dos anteriores ventanas de fichajes-, pero mereció la pena. El reencuentro de Diego con su gente coincidió con el reencuentro de la afición atlética con un carácter casi olvidado, una garra y una intensidad que ya no caracterizaba al equipo.

Enero fue el inicio de una temporada distinta en el Metropolitano, un estadio nuevo y frío, un estadio vacío de sentimiento y de recuerdos, un estadio que no había disfrutado de la mejor versión del equipo, ni tampoco de la mejor versión de su gran estrella, Antoine Griezmann. El francés se había visto solo, desastido, incomprendido sobre el césped, cuestionado por su afición y envuelto en un sinfín de rumores sobre su futuro.

Griezmann Diego Costa Soccer City atlético de Madrid

Griezmann y Diego Costa | Foto: Atleti

Pero llegó su socio, llegó Costa, y llegaron las alegrías con ambos de la mano. Diego Costa le solucionaba todo lo que antes le suponía un problema, le abría el campo, le regalaba espacio; literalmente, acabó por abrírsele el cielo al menudo jugador francés, que acabó marcando en liga seis veces más goles que hasta el 31 de diciembre. La segunda vuelta del Atlético tuvo un recorrido impecable sólo empañado por la derrota en el Camp Nou, que dilapidó las pocas opciones de los del Cholo de cara a levantar el campeonato liguero.

El Atlético de Madrid mandó en la capital, en liga

El equipo acabó segundo en liga, por delante de su eterno rival. El rendimiento liguero acabó por ser sobresaliente, siendo la única preocupación de un Barcelona que se proclamó campeón sin perder ningún partido. La temporada tuvo un broche europeo, el premio a la constancia, la recompensa que ofrece el tener siempre hambre. Al Atlético le eliminaron de la Champions, pero demostró estar por encima de su hermana pequeña de la única manera válida, ganándola.

El verano comenzó… mediático. «La decisión» se llamó el documental, y el desenlace, rojiblanco. Griezmann se convirtió automáticamente en el centro de un proyecto con una ambición irreconocible a orillas del manzanares. El conjunto de Pirámides ya no sólo se había trasladado a San Blas, sino que se había trasladado al Olimpo futbolístico; el Atlético de Madrid se ha convertido, por primera vez en décadas, en ese equipo en el que los jugadores quieren estar… para quedarse.

Griezmann Atlético de madrid Soccer City

Griezmann en el Metrpolitano | Foto: Atleti

La decisión de Griezmann fue la primera de muchas. La de Lemar, la de Rodri, la de Adán, la de Kalinic, la de Gelson y la de Arias: venir; la de Oblak, Filipe y el resto de la plantilla, a excepción de Vrsaljko y Gameiro: quedarse. Por supuesto, mención aparte merece la decisión de Gabriel Fernández, el capitán, el jefe y, sobre todo, la prolongación de Diego Pablo Simeone sobre el césped. El madrileño abandonó el club de su vida para unirse a la aventura catarí de Xavi Hernández.

El nuevo «14» del Atlético de Madrid

Para convertirse en esa carta sobre la mesa que el Cholo siempre pueda controlar, el Atlético de Madrid ha conseguido hacerse con los servicios de Rodri Hernández, uno de los mediocentros posicionales más prometedores del panorama nacional. El nuevo «14» destaca por su pragmatismo en ataque y por su enorme capacidad para la colocación, que le permitieron ser uno de los máximos recuperadores de la pasada temporada vistiendo la camiseta del Villarreal.

Lemar, Thomas de nombre, y Guadalupe de lugar de nacimiento, se convirtió en el jugador más caro de la historia del club rojiblanco. Un Campeón del Mundo con Francia, un jugador que maravilló al mundo entero en la temporada 2016/17 bajo las órdenes de Jardim en el Principado de Mónaco. Su adecuación al sistema 4-4-2 en la posición de interior izquierdo es total y, además, sus características muy aprovechables para un equipo con problemas en la elaboración de la jugada en campo contrario.

Thomas Lemar Atlético de Madrid Soccer City

Thomas Lemar | Foto: Atleti

La primera prueba de fuego para Thomas Lemar era, sin duda, entrar en el plan del Cholo -circunstancia que les suele costar a todos los nuevos fichajes, independientemente de su calidad-. Primera prueba completada a la primera oportunidad, el de las Antillas Francesas formó parte del once inicial de Simeone de cara a la Supercopa de Europa ante, casi nada, el Real Madrid.

El Atlético de Madrid comenzó ganando gracias a un tempranero gol de Diego Costa y, como es habitual, se perdió en su intento de repliegue regalando dominio y ocasiones a un Real Madrid que acabó dándole la vuelta al marcador. El Atlético naufragaba por los mares de la segunda parte hasta que Lemar se hizo con el timón de la embarcación, tomó galones, se hizo con el balón, atravesó líneas, condujo, se asoció y capitaneó un barco que acabó por proclamarse Supercampeón de Europa.

Sin el trabajo, la calidad no suma

La plantilla del equipo es, a priori, una de las más completas con las que ha contado el Cholo Simeone desde su llegada. Las convocatorias del equipo en las primeras jornadas de la liga ofrecen, sobre el papel, garantías competitivas. Desde la portería hasta la delantera, el técnico argentino dispone de piezas que podrían permitirle planear una gran temporada, pero como siempre dice él mismo: «sin el trabajo, la calidad no suma».

Supercopa de Europa Atlético de Madrid Soccer City

Celebración en el Metropolitano de Soccer City | Foto: Atleti

Uno de los grandes éxitos del proyecto del Atlético de Madrid es haber retenido a Oblak, considerado como uno de los mejores porteros del momento. El esloveno es un auténtico seguro para mantener uno de los pilares del estilo de Simeone: mantener la puerta a cero. Los planes de Simeone pasan por conseguir la victoria siempre que sea posible, y especialmente en esos días en los que el equipo sólo consigue ver puerta en una ocasión. Un gol, tres puntos: cholismo. Adán llega para ofrecer garantías en aquellas citas en las que el balcánico no pueda colocarse bajo los palos.

La defensa es una pieza prioritaria del puzzle de Simeone. El Atlético de Madrid podría contar con el mejor elenco de centrales del fútbol mundial: Godín, Savic, Giménez y Lucas Hernández. En estos cuatro nombres el conjunto rojiblanco basa gran parte de su éxito. Esto unido a Filipe en banda izquierda, y a Juanfran en la derecha a la espera de que Arias se adapte al ritmo competitivo, Simeone dispone de armas suficientes en defensa para competir por todo.

Las dudas alrededor del doble pivote de Simeone

El doble pivote se presenta como una de las grandes incógnitas del proyecto atlético. Sólo dos jugadores en la plantilla son puramente mediocentros: Thomas y Rodri. Koke y Saúl nunca han conseguido adaptarse del todo a esa posición, no sólo por no ser del todo capaces de dominar el juego, sino porque sin ellos en los interiores, el Atlético pierde grandes facultades: la capacidad asociativa de Koke y la inesperada llegada de Saúl.

Diego Costa Valencia Atlético de Madrid Soccer City

Diego Costa en Mestalla | Foto: Atleti

El centro del campo lo completan dos jugadores capaces de perfil más ofensivo, Lemar y Vitolo. El canario llegó a mitad de temporada y aun se encuentra adaptándose a las peculiaridades del estilo de Simeone. Son los dos jugadores distintos, aquellos que son capaces de desequilibrar por sí mismos en aquellos momentos en los que el equipo no encuentra soluciones. Son fundamentales, sin ellos la rigidez táctica del Cholo puede sufrir de falta de profundidad.

Para ayudar en esta tarea, el Atleti contará con dos jugadores diferenciales, que también pueden ofrecer desequilibrio en momentos puntuales. Éstos son Gelson Martins y Ángel Correa, el caboverdiano y el argentino, además de jóvenes promesas, son jugadores no por ello faltos de experiencia. Correa ha ido aumentando sus minutos con el paso de las temporadas y con Gelson, el Cholo, ha podido encontrar un revulsivo en banda derecha que le ayude en tramos finales de partidos cerrados.

El niño que se fue por hacerse mayor

La delantera ya no cuenta con el ídolo de la afición, Fernando Torres. El Niño vivió una despedida soñada, en la que la afición al completo le rindió el respeto y admiración que sólo puede merecer toda una leyenda. La baja de el de Fuenlabrada, junto con la de Gameiro, que nunca encajó en el equipo, dejaron hueco para que llegase una auténtica incógnita en la delantera: Nikola Kalinic.

Kalinic Atlético de Madrid Soccer City

Nikola Kalinic en su debut en La Liga | Foto: Atleti

El croata maravilló en su etapa en la Fiorentina, delantero inteligente, trabajador, no demasiado goleador, pero inmensamente útil para el equipo. Decepcionó a su llegada a San Siro, una millonada le avalaba, pero ni él ni André Silva consiguieron estar a la altura de la exigencia rossonera. Kalinic vivió una temporada para olvidar que terminó de dilapidar cuando Zlatko Dalic le mandó salir en los últimos minutos del primer partido del Mundial y él se negó. ¿Consecuencia? El por entonces milanista fue expulsado de la concentración croata.

De tal manera, la calidad de Kalinic está fuera de toda duda mientras su rendimiento está repleto de ellas. Sólo el Cholo puede ayudarle a entrar en la dinámica del equipo para que acabe por entenderse con Griezmann y Diego Costa. Una pareja ésta que no necesita presentación, de hecho, pocas parejas de atacantes consiguen mezclar tan bien en lo que a complementar sus virtudes y carencias se refiere.

El Atlético se encomienda a su talento para desequilibrar

El francés necesita espacio, necesita metros, y Costa se los regala. Costa destruye defensas y Griezmann construye ataques. Les separan físicamente 20 metros en el campo; mentalmente no pueden estar más cerca: se entienden, se alegran, se completan. Si la portería y la defensa resultan cruciales para el rendimiento del equipo, el doble pivote y la pareja de atacantes resultan cruciales. Todo ha de funcionar en un equipo que mira, aunque sea de reojo, el partido que se celebrará en el Wanda Metropolitano, allá por Mayo: la Final de la Champions.

Metropolitano Atlético de Madrid Soccer City

El Atlético en el Metropolitano | Foto: Atleti

Los puntos débiles del equipo rojiblanco son conocidos por el planeta fútbol. A veces rácano, casi siempre contemporizador y con problemas en la creación. La dificultad para dominar los encuentros le supone un dolor de cabeza a Simeone ante equipos que se meten atrás, y esto es algo a lo que el argentino nunca le ha encontrado solución, de la misma manera en la que el conjunto rojiblanco tiende a conceder demasiado cuando se coloca por delante en el marcador.

El conjunto de Simeone tiene varios asuntos por resolver en este inicio de temporada. La adaptación total de Rodri parece un condicionante importantísimo para el rendimiento del equipo ya que, además, está por ver cuál será su acompañante habitual. El buen rendimiento de Lemar en la Supercopa de Europa invita al optimismo por su fichaje. Tener una de las mejores porterías del mundo mientras disfrutas de Griezmann-Costa acechando la contraria parece también una importante ventaja. Pero, en el fútbol ya se sabe, los nombres sobre un papel no suman los tres puntos.

 

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