El Real Madrid de Solari invita al resultadismo | Soccer City
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El Real Madrid de Solari invita al resultadismo

Solari resolvió en diez días el atolladero que le costó la destitución a Lopetegui. Más allá de hacer hincapié en el juego, se ciñó al principio fundamental del fútbol: marcar más goles que el rival. Este bastó para que, desde el despacho de Florentino, se pusiera nombre y apellidos al sucesor de la ‘Corriente Zidanista’ que tanto gusta en Chamartín.

El argentino firmó, bajo la etiqueta de interino, el mejor arranque de un entrenador en la historia (116 años) del Real Madrid: cuatro victorias consecutivas en sus cuatro primeros partidos, con 15 goles a favor y dos en contra (dejando la portería a cero en tres de esos cuatro duelos: Melilla, Valladolid y Viktoria Plzen); el saldo de ‘+13’ en cuanto a diferencia de goles, es el aspecto determinante del récord que ya ostenta el míster.

Solari ha portado una dinámica positiva en cuanto a resultados. Pero no ha habido un cambio de tendencia en el estilo. El Madrid se sigue atragantando con rivales que presentan una táctica atrevida y la debacle en Ipurúa fue un golpe de realidad.

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Los jugadores del Eibar celebran uno de los goles de la primera derrota (3-0) de Solari al frente del cuadro blanco | Foto: Real Madrid

Mendilibar rozó la excelencia con su pizarra, fundamentada en dos pilares que han desnudado a los blancos esta campaña: presión (alta y asfixiante) e intensidad. Prueba de ello son los 154 balones perdidos por parte de los de Solari en el País Vasco. La labor del Eibar evidenció la tarea pendiente que tienen los merengues en defensa y desactivó el ataque, dejando como resultado un marcador insólito (la primera vez que el Eibar vence al Real Madrid en su historia).

No obstante, es injusto evaluar a Solari como un tipo con suerte, esa que no tuvo Lopetegui. Aunque el volumen de juego del Real Madrid sigue siendo impropio y en ciertas facetas flagrante, el argentino presentó su candidatura como entrenador con ciertas decisiones tácticas, identificables especialmente en el ataque. Siempre con el respaldo de una serie de conceptos inflexibles, típicos en un entrenador detallista como es Solari.

La importancia de las bandas

Aunque el rol ofensivo de los carrileros es algo habitual en el Real Madrid independientemente de su director que orquesta, es un aspecto que Solari traía de casa. Desde el Castilla forma parte de su sello de identidad. El argentino ha sido muy purista con la proyección de los laterales y su trascendencia en la ofensiva desde la banda: desdobles al extremo, situaciones de dos para uno, profundidad y también aporte en juego interior.

Su objetivo es producir superioridad en cualquier coyuntura. Así lo ha trasladado al primer equipo y promedia un 67% de acciones de ataque desde las bandas por partido. Con las bajas de Marcelo y Carvajal (que volvió a la titularidad ante el Valencia tras recuperarse definitivamente y fue el mejor), los actores principales han sido Odriozola y Reguilón, este último decisivo en el comienzo de la andadura Solari.

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Reguilón conduce el balón delante de Carlos Soler en su último partido ante el Valencia | Foto: Real Madrid

Cabe añadir que el valor intrínseco que tienen los extremos para Solari se ve evidenciado en: la confianza en Asensio en detrimento de Isco, jugador más interior (siete partidos de Solari al cargo y ninguna titularidad); el creciente protagonismo de Lucas Vázquez, ya sea en el extremo o como alternativa para el lateral; el mimo que recibe Bale en cada titularidad o cuando le toca hablar sobre el galés en rueda de prensa.

Doble pivote en la medular

Por la posibilidad de rotar jugadores que llevan consigo rivales como el Melilla o el Viktoria Plzen, Solari ha probado distintas combinaciones en el centro del campo (Kroos-Modric, Llorente-Ceballos, Llorente-Valverde). Todas ellas con un denominador común: doble pivote acompañado por un tercer centrocampista. El que completa el dibujo tiene un papel posicional en caso de que se ubique por detrás del bole pivote y juega un roll más defensivo (Casemiro y Llorente). O, partiendo desde la media punta, con libertad de movimientos para caer a posiciones de interior y bajar a recibir (Asensio y Ceballos).


»Solari: «El caso de Isco no va más allá, son decisiones puntuales»


El dibujo no influye en el sistema de juego. Este se basa fundamentalmente en el punto anterior (la importancia de las bandas), y en la conexión del doble pivote con el delantero. La pizarra se amolda a las características del rival, aunque lo habitual es que Asensio caiga a banda y Casemiro sea el tercer hombre en el centro del campo. En gran parte, debido a su inestimable contribución a solventar las grietas defensivas que no logran corregirse.

No obstante, la lesión del brasileño ha interferido con los planes de Solari. En Vigo, la alternativa fue Ceballos y funcionó. Sin embargo, esta misma fórmula naufragó en Ipurúa. En Roma, el argentino recurrió a Llorente como cambio natural de Casemiro y fue clave. Al igual que el pasado sábado en el Bernabeu dónde volvió a rendir a un gran nivel.

Un único delantero

Poco acreedor del 4-4-2, Solari ve la solución de un único delantero como la mejor opción. Y las alternativas que le ofrece la actual plantilla se ajustan a sus demandas. Por un lado, Benzema, lejos del ‘9’ tradicional es un delantero móvil, generador de espacios y huecos para los extremos, inapelables en los planes ofensivos de Solari. Si a las características del galo le sumas gol, al menos de manera menos intermitente que hasta ahora, es su delantero perfecto. A día de hoy, totalmente indiscutible.

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Benzema a punto de poner un centro al área durante un encuentro en el Santiago Bernabeu | Foto: Real Madrid

Sin embargo, Mariano es eléctrico, dinámico, con más instinto goleador y resulta una alternativa muy atractiva para los gustos de Solari. Ahora que está recuperado de su lesión, veremos que pretensiones tiene el argentino con él.

Estas tres características son marca de la casa de Solari. Inamovibles, por cierto. Que, por el momento, no han llevado al Real Madrid a la virtuosidad en un estilo que sigue sin ser ponderable. No obstante, sí han devuelto a los blancos a la senda de la victoria, lo que supone un punto de partida. Si no, mientras se mantenga la buena dinámica, esta vía resultadista para muchos en Chamartín seguirá siendo bien vista.

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