El Valencia, al rincón de pensar | Soccer City
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Fuente:Valencia Cf

El Valencia, al rincón de pensar

Dicen que el peor de los problemas es cuando no sabes qué es lo que realmente te pasa, y el Valencia no sabe lo que le pasa porque le pasa de todo. Como en el colegio, los de Marcelino ven el parón de selecciones cómo el último cartucho de salvar una temporada histórica. Y para ello, el técnico tiene que pensar. 

La Liga Santander, para muchos, la mejor del mundo. La de Messi, del Barcelona, del tiki-taka, del juego bonito, de las Champions, de la posesión, de la técnica y de los mejores jugadores del planeta, vive de resultados. Vive de cinco Champions Leagues consecutivas. Vive de nueve de las diez últimas Supercopas de Europa y vive de seis de las últimas diez Europa Leagues. Pero, a fin de cuentas, de lo que realmente vive la mejor liga del mundo es de resultados. Y el Valencia obtiene de todo menos resultados.


El Valencia necesita volver a encontrarse con el gol y volver a creer en un proyecto ambicioso e ilusionante en el año del centenario


Los de Marcelino acumulan, sólo en Liga, ocho empates de los doce partidos que se llevan disputados hasta la fecha. Es cierto que un empate no es una derrota y que, salvo en dos partidos, el equipo ha conseguido puntuar en todos los demás. Pero el equipo marcha décimo quinto y la afición se desespera. Hace unos días, en rueda de prensa, Simeone decía que en el fútbol moderno el empate no vale para ciertos equipos. Y no puede tener más razón el argentino. El Valencia no puede permitirse un empate más.

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Parejo, capitán, protege un balón ante la presión de Arambarri | Foto: La Liga

La falta de gol, de ideas e, incluso, de ganas, son varias de las razones del no funcionamiento de un equipo que aspira a algo grande en la temporada de su centenario. Pero lo que realmente necesita el Valencia es a Parejo, al capitán. La figura del capitán trasciende más allá de su calidad. Un capitán son galones, sentimientos y sensaciones, es la figura del equipo, de la afición y del vestuario. Y es necesario, tremendamente necesario. Y Parejo no aparece.

Su figura, enorme en Mestalla, tiene que aparecer para demostrar al equipo el camino hacia la victoria. Y si no emerge la figura del capitán, al que se le empieza a acabar el crédito con el de Marcelino, deberá emerger la de un líder. Y Jose Luis Gayá puede ser el elegido. El internacional español, que junto al renacido Soler es una de las mejores noticias del equipo en lo que va de campaña, ya es el jugador más usado por Marcelino. Su coraje y personalidad contrastan con la falta de responsabilidades del resto de pesos pesados de la plantilla.


Si no emerge la figura del capitán, al que se le empieza a acabar el crédito con el de Marcelino, deberá emerger la de un líder»


El Valencia tiene que buscar en el coraje y la garra la solución de sus problemas pero, más allá del sentimiento, tiene que encontrar su juego. Y con este, el gol. Rodrigo, Batshuayi, Gameiro, cualquiera de ellos, a priori, está llamado a ser la figura goleadora de casi cualquier equipo del mundo. Y la realidad es que, en Valencia, hoy en día, el único hombre gol del equipo tiene 22 años y se llama Santi Mina.

Mina, pese a la falta de minutos y de oportunidades, ha demostrado ser el único capaz de sumar crédito al proyecto ché. Pero no puede sumar él sólo. Rodrigo, mundialista y delantero de renombre, tanto a nivel nacional como internacional, tiene que calzarse las botas y recuperar el hambre que tanto le ha dado.

Gameiro, tras su mala etapa en el Atlético, tiene la oportunidad de demostrar que ese jugador que encandiló al Pizjuán noche tras noche aún tiene ganas de seguir jugando al fútbol y Batshuayi, el último en llegar, el joven belga pretendido por media Europa, tiene que demostrar que es algo más que un proyecto ilusionante.

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Mina disputa un balón en el encuentro de Champions ante el Young Boys | Foto: La Liga

Las piezas del gol las tiene. Le falta engrasarlas. Y ahí debe aparecer, cuanto antes, la mano de Marcelino. El asturiano debe dar un paso hacia delante si quiere sacar adelante un proyecto ambicioso y con posibilidades de hacer, pese a todo, algo grande a final de temporada.  Y para ello, seguro, ha de ser clave la figura de Soler.

El canterano es la flor de la rosa de Marcelino y una de las promesas más en alza del mercado internacional. Con más del 80% de minutos jugados en lo que va de campaña, Soler ha demostrado ser un jugador polivalente (situándose como recambio de garantías en el doble pivote) o pegado a banda donde demuestra todo su potencial ofensivo. Ha recuperado el gol y ha demostrado ser uno de los jugadores más en forma del equipo.


En Valencia, hoy en día, el único hombre gol del equipo tiene 22 años y se llama Santi Mina


En definitiva, el Valencia tiene ante sí dos semanas para revertir la situación. El equipo necesita recuperar a Parejo y a Rodrigo, necesita volver a encontrarse con el gol y volver a creer en un proyecto ambicioso e ilusionante en el año del centenario. Necesita explotar el talento de Soler y de Gayá, la verticalidad de Gameiro o la calidad de Guedes. Necesita volver a marcar goles. Necesita ganar y, para ello, necesita el rincón de pensar.

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