En Groningen anhelan tiempos mejores | Soccer City
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Groningen Soccer City

En Groningen anhelan tiempos mejores

Un club que, en los años 70 con los hermanos Ronald y Edwin Koeman, se hizo un nombre en el fútbol neerlandés por su capacidad de formar jóvenes talentos ve como esta temporada se complica demasiado.

Desde principio de temporada se preveía una campaña difícil para el Groningen. El equipo finalizó la pasada temporada con una imagen que dejaba a su afición bastante preocupada por la escasez de ideas y la inexistencia de un estilo de juego definido. Actualmente los chicos de Danny Buijs siguen por ese sendero que les está llevando a coquetear mucho con las últimas plazas de la liga -14º con 14 puntos, en posiciones de playoff de descenso a Eerste Divisie-.

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Danny Buijs, técnico del Groningen | Foto: FC Groningen

Una defensa con demasiados problemas

El Groningen no es el equipo más goleado de la Eredivisie, ni mucho menos, pero su falta de confianza en la zona defensiva provoca que el equipo se vea seriamente amenazado en cada jugada donde el rival supera el centro del campo. Los rivales emplean ataques con superioridad sobre los laterales por la tardía ayuda de los compañeros del centro del campo o por una cobertura que en ocasiones ni llega.

Esas jugadas dejan al equipo en inferioridad y la falta de intensidad provoca que los delanteros lleguen con más »fuerza y ganas» en las batallas, ya sean cuerpo a cuerpo o en jugadas de dos contra uno. Continuos ataques con el mismo final: una simple jugada que se transforma en amenaza. El equipo acusa esa falta de intensidad, esos errores constantes en las coberturas y los enormes espacios vacíos donde el oponente se instala de forma cómoda con o sin balón.

El permitir que un jugador profesional tenga más de cinco segundos para pensar que hacer, visualizar bien a sus compañeros es debido al gran desorden táctico a la hora de replegarse por perdida inesperada o ataque rápido. Danny Buijs tiene un difícil trabajo, ya no solo táctico para recuperar ese control en ataque y defensa, también en lo moral con sus jugadores que se sienten inferiores al rival en esos momentos en los que hay que defender su porteria.

Ante la falta de juego y de un estilo definido, Ritsu Doan mantiene vivo al Groningen

Que Danny Buijs haya utilizado tantos sistemas a los largo de estas primeras 15 jornadas de liga –ahora asentado con el tradicional 4-4-2– deja claro que el equipo no acaba de encontrar su punto de comodidad sobre el césped. De tres defensas a cinco, hasta asentarse con los cuatro actuales.

Jugadores como Django Warmerdam han actuado en diversas posiciones -ahora interior, pero se ha empleado como lateral e interior- y el jugador de más calidad, Ritsu Doan, ha pasado de organizador a delantero con un breve paso por el carril derecho como interior. Una auténtica falta de identidad que va salvando con detalles puntuales de, sobre todo, Doan.


»Doan tiene mucha habilidad, un gran regate y una visión de juego privilegiada para su temprana edad


El japonés de 20 años -uno de los diez finalistas del Golden Boy esta temporada- está consagrandose como la última perla salida de la escuela del Groningen. Lugar donde se formaron ídolos de la talla de Arjen Robben -que se especula que podría volver-, Virgil van Dijk, Luis Suárez o Dusan Tadic. Un chico que mantiene vivo al equipo gracias a sus cuatro goles en estas quince jornadas pero que todo el juego ofensivo siempre pasa por sus botas.

Con mucha habilidad, con gran regate y una visión del juego privilegiada para la precoz edad que tiene, el nipón Doan es el líder de este equipo, que empieza a mantener un buen rumbo en el largo camino que le espera para intentar salvar la categoria.

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Ritsu Doan, la sonrisa de este equipo | Foto: FC Groningen

Este último mes de noviembre ha sido de especial alegria para la parroquía boeren -así se les conoce a los aficionados del club- con una racha de tres victorias, un empate y una derrota en los últimos cinco encuentros. 10 puntos de 15 posibles para el Groningen que llegó a disponer de sólo cuatro unidades en las primeras diez fechas de la Eredivisie. El buen estado de forma del japonés Doan, sumado al que parece que sea el sistema que acabará de afianzar Danny Buijs hacen que el equipo empiece a ver la luz al final del túnel. Mucho trabajo todavía por hacer, pero con victorias detrás es más fácil.

 

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