FC Barcelona: Año II de la era Valverde | Soccer City
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FC Barcelona: Año II de la era Valverde

El FC Barcelona afronta la temporada 2018/2019 como la segunda de Ernesto Valverde en el equipo y la primera sin Andrés Iniesta en la plantilla. El extremeño que en su primera temporada ya se consagró como campeón de Liga y de Copa quiere seguir ganando y aparece como mayor reto el intentar volver a conseguir la Champions, el máximo cetro europeo que el club no levanta desde 2015.

Una nueva campaña comienza en Can Barça. Es la segunda temporada desde que Ernesto Valverde se hiciese con las riendas del equipo. El año I del ‘txingurri’ como director técnico del Barcelona fue buena consiguiendo un doblete (Liga y Copa) y solamente manchado por la estrepitosa eliminación en cuartos de final de la Champions a manos de la AS Roma. En definitiva, el nivel mostrado por el Barça fue muy alto perdiendo un encuentro en la pasada liga y tan solo tres en toda la temporada, cinco si contamos los dos de la Supercopa de España.

La confianza de la directiva, la plantilla y la afición en el técnico y la plantilla es total, pero a pesar de ello la exigencia de un club tan enorme como el Barça es infernal. En el FC Barcelona se mira con lupa todo, absolutamente cada movimiento está seguido al detalle en todas las partes del planeta fútbol, y saber gestionar eso para el entrenador y los jugadores es una clave importante, que cuando no se tiene en cuenta acaba pasando factura.

Jugadores del Barça derrumbados ante el gol de la Roma | Fuente: AS Roma

A pesar de su gran última temporada, el Barça de Valverde tiene aun muchos retos por delante que buscará cumplir en el próximo curso. Y para ello ha apuntalado su plantilla, eso sí, sin hacer muchos cambios y dando una tremenda sensación de estabilidad desde que el ex técnico de Athletic Club de Bilbao y Olympiacos, entre otros, se hizo cargo de la plantilla azulgrana.

Año I tras la marcha de Andrés Iniesta

Adrés Iniesta en su despedida en el Camp Nou | Fuente: FC Barcelona

Si por algo destacará el año II de la era Valverde en la filas del Barça, será porque es la primera temporada sin que Andrés Iniesta esté en la primera plantilla del Barcelona desde que subiera al primer equipo en 2002. Han sido 16 temporadas vistiendo la elástica azulgrana, un total de 22 años en el club al que llegó con 12 años tras maravillar en el torneo de Fútbol 7 de Brunete con el Albacete Balompié.

Andrés Iniesta es uno de los mejores jugadores que ha dado el fútbol mundial. El manchego ha disputado toda su carrera al máximo nivel en el FC Barcelona. Debutó en la campaña 2002/03 de la mano del técnico holandés Louis Van Gaal y desde entonces demostró que era un jugador especial, uno de los jugadores más queridos y respetados. Iniesta es aplaudido en todos los campos de España, recibiendo homenajes y ovaciones en los grandes estadios españoles y europeos.

Iniesta perteneció a una de las mejores generaciones de canteranos de la historia del club, ha sido junto a Leo Messi y Xavi Hernández, el representante del mejor Barça de la historia y uno de los mejores equipos históricos, sin olvidar, claro está, que fue el autor del gol en la final del Mundial de Sudáfrica en 2010 en el minuto 117 de partido que otorgó a la Selección Española su primer y, hasta el momento, único título de la Copa del Mundo. El manchego ha decidido terminar su carrera en Japón alejado del más alto nivel.

Por supuesto, en Barcelona es también muy recordado por su gol ante el Chelsea en el descuento de la vuelta de semifinales de la UEFA Champions League, en Stamford Bridge, en Londres, que le daba al Barça el pase a una final que posteriormente ganaría en el Olímpico de Roma ante el Manchester United.

Su forma de jugar, de llevar a la afición del Barça y de la selección siempre en el corazón, le convierten en un jugador único, uno de esos de los que es muy difícil despedirse. Un jugador al que el Barcelona echará mucho de menos, sobre todo en el campo, ya que es un futbolista insustituible y que no hay otro como él, al igual que ocurrió con Xavi Hernández.

Porque el legado de Iniesta es infinito y su sombra muy alargada para los futuros dorsales número 8 del Barça, que siempre estarán bajo el recuerdo interminable del manchego, uno de esos futbolistas que merece un homenaje y aquí en esta guía del FC Barcelona 2018/19 no podía ser menos. ¡Gracias Andrés!

Todo sigue igual en el banquillo del Camp Nou

Ernesto Valverde | Fuente: FC Barcelona

Ernesto Valverde se volverá a hacer cargo del equipo por segundo año consecutivo. Hasta aquí todo normal, sin embargo, cabe mencionar que el ‘txingurri’ es uno de los pocos entrenadores en la historia del Barça que se ha atrevido a tocar cosas que parecían inamovibles en Can Barça, como el  hasta ahora innegociable 4-3-3.

El técnico de 54 años nació en Viandar de la Vera, en la provincia de Cáceres, y se trasladó de pequeño al País Vasco para comenzar a formarse como futbolista en las categorías inferiores del Deportivo Alavés. Valverde tuvo una carrera de 14 temporadas como futbolista en las que pasó dos años en el FC Barcelona, que por aquel entonces dirigía, nada más y nada menos, que Johan Cruyff. El técnico holandés le firmó para su «Dream Team» desde su eterno rival en la Ciudad Condal el RCD Espanyol.


»Ernesto Valverde: «Todo pasa porque nosotros seamos los que controlen el juego y manden en el campo»


Por lo tanto, el ‘txingurri’ conocía perfectamente la filosofía del club antes de aterrizar el verano pasado. Sin embargo, su formación como entrenador en Lezama, en las categorías inferiores del Athletic Club, también ha marcado mucho en el estilo que desempeña a la hora de dirigir a su equipo. El juego del Barça de Valverde es dominar al rival con el balón,  y además tiene los jugadores adecuados para ello.

A pesar de ello, y ésta es otra de las cosas que ha cambiado Valverde, el equipo ha buscado jugadores diferentes a los del perfil que ha tenido siempre el Barcelona. Se ha alejado de tocar el balón en exceso, error en el que había incurrido el Barcelona en los últimos tiempos. Esto viene a consecuencia de que el técnico ha implantado su estilo, y es curioso, ya que el propio Valverde afirmó en su presentación que era él el que se tenía que adaptar al estilo del Barça, pero se puede afirmar que es el Barça el que se ha adaptado a Ernesto Valverde.

Repasar aquella rueda de prensa un año después resulta cuanto menos interesante. El extremeño afirmó también que sabía con seguridad que sus jugadores estaban acostumbrados a un sistema de juego determinado, el 4-3-3, pero ya avisaba que para él aquello no era una algo importante; y tanto que no, ya que acomodó a sus futbolistas a su sistema, el 4-4-2, y dio con la tecla de un Barça ganador.

Sin ninguna duda es el Barça de Ernesto Valverde, una de las piezas absolutamente claves dentro del proyecto del club catalán. De esta forma arranca su segunda temporada al cargo de uno de los gigantes del fútbol mundial, convirtiéndose además en uno de los técnicos más reputados del planeta, que aun así tiene que cumplir con varias cuentas pendientes después de la pasada campaña.

Pocos creían en el proyecto de Valverde, que en agosto comenzaba la campaña 17/18 arrollado por el Real Madrid. Era difícil de imaginar que terminaría ganando LaLiga Santander con tan solo una derrota e iba a pasar por encima de los mejores equipos del campeonato, y todo ello, gracias a Ernesto Valverde -con la ayuda de Messi, como suele ser habitual en el Barcelona-.

Un verano atípico en Can Barça

Un mercado atípico desde el punto de vista del mercado. Y es que el Barça a pasado de gastarse 414 millones de euros la temporada pasada a unos tampoco despreciables 125,90. Sin embargo, el truco radica en que este verano el Barça ha ingresado más en ventas que el dinero que se ha gastado en nuevas incorporaciones, algo que hacía años que no se veía en la Ciudad Condal.

El Barça ha ingresado un total de 132,20 millones de euros, por lo que según la cuentas del portal especializado en fichajes Transfermarkt, el Barça ha terminado su mercado de fichajes veraniego con 6,3 millones pintados de color verde y con un + delante.

Cuatro incorporaciones para apuntalar la plantilla

Arturo Vidal, Clément Lenglet, Arthur Melo y Malcom de Oliveira | Fuente: FC Barcelona

El Barça tan solo ha acometido cuatro incorporaciones además de Munir, Rafinha y Sergi Samper, que regresaban de sus respectivas cesiones y cuentan para Ernesto Valverde, además de la incorporación desde el filial de Carles Aleñá, que tendrá dorsal del primer equipo. Éste último se ha perdido la pretemporada del equipo y se perderá el inicio de campaña por lesión.

Las cuatro caras nuevas, por orden de llegada, son: Arthur Henrique Ramos de Oliveira Melo, centrocampista brasileño de 22 años y buen trato de balón, su posición es la de interior pero se puede adaptar a jugar de medio centro posicional. Fue el mejor jugador de la final de la pasada Copa Libertadores que además ganó con su equipo el Grêmio de Porto Alegre. Ha llegado a cambio de 31 millones de euros.

Clément Lenglet, defensa central francés de 23 años, llega procedente del Sevilla FC e intentará poner las cosas difíciles a Piqué y Umtiti. Zurdo -1,86 metros de estatura- fue el futbolista que más partidos disputó con la elástica sevillista la pasada campaña, al que llegó procedente del Nancy en Enero de 2017. El Barça ha tenido que desembolsar su cláusula de rescisión cifrada en 35,9 millones de euros ante la negativa del club andaluz de negociar.

Malcom Filipe Silva de Oliveira, atacante brasileño de 21 años que llega procedente del Girondins de Bordeaux, un extremo zurdo muy habilidoso que, a pesar de ser por su juventud aun un poco intermitente en los partidos, dejó algunas actuaciones deslumbrantes en la Ligue 1. El jugador paulista ha sido una de las mayores anécdotas del verano, ya que la AS Roma, que eliminó al Barça en la pasada edición de la UEFA Champions League, anunció un principio de acuerdo con el Girondins por 31 millones de euros. Sin embargo, el futbolista nunca llegó a aterrizar en la ciudad eterna, donde le esperaban impacientes.

Todo esto se debió a que la directiva del Barça, que había estado tras la contratación de otros jugadores para completar su ataque sin éxito, se lanzó a última hora a por el brasileño, al que le terminó por seducir en mayor medida el proyectó barcelonés respecto  del romano y también al Bordeaux que recibió del Barça 41 millones de euros, 10 más que los que en un principio iban a pagar los giallorossi.

Y por último, se suma al equipo de Ernesto Valverde el centrocampista chileno procedente del Bayern München, Arturo Vidal. A sus 31 años llega a Barcelona un futbolista que ha sido clave en su los últimos éxitos de su selección, al conquistar dos Copas Américas de forma consecutiva, además de ser un fijo tanto en Alemania en el Bayern y en el Leverkusen, como en Italia, en la Juventus.

Arturo Vidal en su presentación en el Camp Nou | Fuente: FC Barcelona

El chileno viene para suplir la marcha de Paulinho, un centrocampista diferente a todos los perfiles con los que contaba el Barça, también ligeramente distinto al brasileño pero que sí aporta esa intensidad, garra y llegada que aportaba Paulinho, pero con más toque de balón que él. Un futbolista muy del gusto del ‘txingurri’, que aportará profundidad de banquillo pero que, muy posiblemente, sea titular en partidos importantes aportando también esa veteranía curtida en mil batallas de Copa de Europa.

Un mercado muy fructífero en cuanto a ventas se refiere

El Barça ha ingresado un total de 132,20 millones de euros en el pasado mercado estival, una cifra para nada desdeñable teniendo en cuenta el rendimiento de algunos de los jugadores que han dejado ese dinero en las arcas culés.  Han abandonado el barco hasta 11 futbolistas si se cuentan las salidas de: Adrián Ortolá, portero del filial que ya estuvo a préstamo en el Deportivo Alavés y se marcha cedido al Deportivo de La Coruña, la de Douglas Pereira que encadena su enésima, y en este caso última, cesión en el Sivasspor turco y la de Andrés Iniesta, libre al Vissel Kobe japonés.

También se han marchado otros jugadores que no contaban para Ernesto Valverde, como Gerard Deulofeu y Marlon Santos, que ya no estaban el la disciplina del equipo la pasada campaña, pero que seguían perteneciendo al Barça. Cifrando además sus ventas a Watford y Sassuolo en 13 y 6 millones respectivamente.

Otros jugadores que no cuentan pero que sí pertenecían a la plantilla como Aleix Vidal (Sevilla FC, 8,5 mill. €) o Yerry Mina (Everton, 30,25 mill. €) también abandonan la ciudad condal. Cedidos, en cambio, han salido André Gomes al Everton por 2,25 millones y Paco Alcácer al Borussia Dortmund por otros 2 millones, en su caso con una opción de compra valorada en 23 millones.

Paco Alcácer | Fuente: Borussia Dortmund

Por último, se ha dado la situación de un par de jugadores con los que sí contaba Valverde, pero que por unas circunstancias o por otras han terminado marchándose. Es el caso de Lucas Digne, el lateral francés de 25 años contaba como suplente de Jordi Alba pero su deseo de disfrutar de más minutos ha propiciado su salida, también al Everton a cambio de 20,20 millones de euros. De esta manera, recupera el Barça la inversión que realizó por él hace un par de años.

El otro caso es el José Paulo Bezerra Maciel Júnior, el centrocampista brasileño que sorprendió a todos la pasada campaña con su espectacular rendimiento, y que también entraba en los planes del ‘txingurri’ para su Barça 18/19. El caso de Paulinho no es una salida en busca de minutos, se trata de una oportunidad de mercado que el Barcelona no ha dejado pasar.

El antiguo club del brasileño, el conjunto chino del Guangzhou Evergrande, presentó una oferta que ni el Barça ni el propio Paulinho pudieron rechazar. El club cede al jugador con una opción de compra obligatoria de 50 millones de euros, 10 más que lo que le costó el pasado verano, y además el jugador verá doblado su sueldo por lo que todos terminan contentos.

Paulinho Bezerra celebra un gol en el Camp Nou | Fuente: FC Barcelona

Un equipo lleno de variantes y con profundidad de banquillo

Si por algo se había criticado la plantilla del Barça en la última temporada, era por la teórica poca competencia en la que el banquillo ponía al 11 titular. Sin embargo, algunos de estos jugadores como Lucas Digne, Paco Alcácer o Thomas Vermaelen demostraron, en los partidos en los que tuvieron minutos, estar capacitados para ayudar al equipo a a pesar de las críticas.

Por un caso o por otro, el Barcelona se ha desecho de la mayoría de los integrantes de ese banquillo. Además las cuatro nuevas incorporaciones del equipo azulgrana aportan, en principio, una competencia atroz al equipo por la que varios jugadores titulares no podrán relajarse ni lo más mínimo si quieren mantener su puesto, aunque también hay un par de posiciones que quedan debilitadas respecto a la pasada temporada.

Además de competencia, los nuevos aportan muchas nuevas variantes para el equipo de Valverde, que podrá esta temporada usar muchos más sistemas y buscar nuevos métodos de sorprender a los rivales. Cierto es que Valverde terminó adaptando el Barcelona a su método y a su sistema, el 4-4-2. Pero también es verdad que su idea inicial sí era probar con el 4-3-3 o el 3-4-3, que eran los sistemas que había usado anteriormente el equipo con Luis Enrique Martínez.

En su primera pretemporada, incluida la Supercopa de España, el ‘txingurri’ probó con el 4-3-3 y con el 3-4-3 obteniendo no muy buenas sensaciones, pero el uso de aquellos sistemas tenía un sentido y no es otro que la aun presencia de Neymar en la plantilla. Tras la salida del brasileño rumbo a París y el fracaso de la Supercopa de España, Valverde dio el paso e introdujo el 4-4-2 en el equipo.

Sin embargo, tras el regreso a pleno rendimiento de Ousmane Dembélé, el fichaje de Coutinho el pasado mercado de invierno y la llegada de Malcom, el equipo cuenta de nuevo con variantes suficientes en ataque para volver al 4-3-3. De hecho,  la confección de la plantilla parece propicia para volver a usar el mítico sistema del Barça, pero contando con variantes para usar el 4-4-2.

En cualquier caso, juegue con el sistema que juegue, la parte de atrás del equipo está clara. Marc-André Ser Stegen es clave en la portería, es uno de los mejores porteros del mundo y el mejor con el que puede contar el Barça dadas sus características y su exquisito juego de pies. Tras él aguarda Jasper Cillessen , el holandés es un gran guardameta pero se tendrá que conformar con jugar la Copa del Rey y seguir a la sombra del teutón.

Marc-Adré Ter Stegen con la Supercopa de España ganada en Tánger | Fuente: FC Barcelona

La defensa formada por Sergi Roberto en el lateral derecho, no fijo ya que Nelson Semedo está siempre apretando -contando con que el de Reus podría actuar también en otras posiciones-. Como centrales, tanto Gerard Piqué como Samuel Umtiti son fijos, aunque este año contarán con la presión del francés Clément Lenglet que aguarda su oportunidad en el banquillo. Y por último en el lateral izquierdo Jordi Alba es el dueño y señor ya que además ha perdido la competencia con Digne, para suplirle podría subir el canterano Juan Miranda, que jugará mientras con el filial.

En el centro del campo es donde está el mayor rompecabezas para Ernesto Valverde. Sergio Busquets es fijo y más si el sistema termina siendo un 4-3-3, como en los primeros partidos de pretemporada. Junto al de Badía del Vallès, Ivan Rakitić es el que cuenta con más opciones pudiendo jugar con Busquets en un doble pivote en el 4-4-2 o como interior en el 4-3-3.

Si el sistema es un 4-4-2, Busquets y Rakitić formarían el doble pivote, mientras que Dembélé y Coutinho ocuparían lo costados. Pero si el sistema es 4-3-3, los nombres podrían variar, ya que se podría dar el paso de Coutinho a jugar de interior, en la posición que ocupaba normalmente Iniesta, y Dembélé pasar a actuar como extremo arriba junto a Messi y a Luis Suárez. Aunque en el 4-3-3, tanto Arthur Melo como Arturo Vidal podrían actuar como interiores y mandar a Coutinho al extremo zurdo y a Dembélé al banco a pesar de que el ‘mosquito’ ha iniciado muy bien la temporada.

Ousmane Dembélé celebrando un gol | Fuente: FC Barcelona

En lo que es el apartado goleador, tanto un Dembélé que parece enchufado como Malcom tendrán la misión de ayudar a Coutinho, Luis Suárez y sobretodo a la estrella del equipo, un Leo Messi que será el primer capitán esta temporada y que seguirá siendo el gran baluarte y la gran amenaza de este equipo.

¿A qué aspira realmente este FC Barcelona?

Las aspiraciones de este Barça están claras desde que rueda el primer balón en el Camp Nou, pero no solo para esta temporada, sino para todas. Si algo mete presión al FC Barcelona esta campaña es que lleva tres años sin pisar las semifinales de la UEFA Champions League, los mismos que la lleva levantando su eterno rival, el Real Madrid.

En lo que respecta a la competición liguera, el Barça no tiene apuros ya que ha conquistado siete de las últimas diez y ya se encuentra a tan solo ocho del equipo blanco, que es el que lidera esta estadística. Lo mismo pasa con la Copa del Rey, donde el Barça es el que más títulos tiene con gran margen de ventaja. Sin embargo, el gran desafío de este equipo, de su técnico y de su estrella Leo Messi, es volver a alzar la Champions, algo que no consigue desde el año 2015, cuando derrotó a la Juventus en la final de Berlín por 3-1.

Si algo ha caracterizado al Barça en su historia es porque nunca ha levantado la Champions League sin levantar también la Liga, por lo que ser competitivos en todas las competiciones es lo que ha mantenido vivo al Barça hasta el final. El Barça ha realizado grandes hazañas en su historia, pero ha necesitado ser el mejor para conseguirlo, y esta temporada tiene, si no la mejor, una de las mejores plantillas del planeta, lo que da esperanzas a los culés.

El Futbol Club Barcelona ha empezado la temporada 2018/2019 con buen pie. Un título, la Supercopa de España frente al Sevilla en el bolsillo y los primeros seis puntos de LaLiga conseguidos. Sin embargo, es solo el principio. Pero un principio que augura cómo será la temporada para los de Ernesto Valverde. Una segunda campaña del ‘txingurri’ en la ciudad condal que empezará en octubre por todo lo alto, con un examen de nivel que mostrará a qué aspira el Barça 18/19.

El Barça ha sido encuadrado en el grupo de la muerte de la máxima competición continental, un torneo que desde el inicio pondrá a prueba al club y medirá realmente si este es uno de esos años en los que el Barça es el mejor, porque de ser así será el año para conseguir de nuevo saborear el éxito europeo, siendo la primera vez que el técnico extremeño lo consigue.

Leo Messi celebrando un gol | Fuente: FC Barcelona

Pero, si algo necesita el Barça para ser el mejor, eso es Leo Messi. El astro argentino, como capitán, debe llevar las riendas de esta plantilla si realmente quiere convertir al Barça de la era Valverde en uno de los mejores equipos del mundo y en un proyecto inolvidable y para recordar dentro de la historia del fútbol. Las mimbres están, ahora lo único que tienen que hacer es buscar la gloria y no hay nadie mejor para conducir dicho proyecto que Leo Messi.

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