Getafe CF: A intentar mejorar lo inmejorable | Soccer City
El Getafe volverá a disfrutar de otra temporada en la élite. La decimocuarta en la máxima categoría del fútbol español.
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Getafe CF guía la liga 2018/2019

Getafe CF: A intentar mejorar lo inmejorable

El Getafe CF volverá a disfrutar de otra temporada en la élite. La decimocuarta en la máxima categoría del fútbol español. Y la segunda tras el descenso al particular infierno que es la Liga 1|2|3 en la temporada 2015/2016.

Es por ello por lo que plantilla, directivos, club y afición valoran más tener al equipo en una liga de esta magnitud. La estabilidad en ella en los primeros años de la década hizo que el Getafe se convirtiera en un equipo aburrido, monótono y con poca afluencia al campo. Eso culminó en un descenso trágico hace dos años tras acabar la primera vuelta rozando los puestos europeos.

José Bordalás: una bendición en forma de entrenador

La estancia en la división de plata fue infernal para un equipo diseñado para ascender hasta la llegada de José Bordalás, alias el salvador del Getafe. El técnico alicantino llegó e hizo lo inimaginable en septiembre: devolver al equipo a Primera. Al contrario de como le ocurrió en Vitoria, Ángel Torres sí le dio la oportunidad de debutar en La Liga Santander.

Presidente, director deportivo y entrenador tuvieron que construir una plantilla capaz de competir en la mejor liga del mundo a contrarreloj y con un objetivo claro: conseguir la salvación. Sea como fuere. Y vaya si lo hizo. El conjunto del sur de Madrid realizó la segunda mejor temporada de su historia. Acabó octavo con 55 puntos -a tres de Europa-, con el mejor balance goles favor/goles contra de su historia en la categoría (+9) y siendo la tercera mejor defensa del campeonato, tan solo por detrás de Atlético de Madrid y Barcelona.

El Getafe afronta una nueva temporada | Foto: LaLiga

Muchos años después, el Getafe tenía una seña de identidad. Sabe a lo que juega y sabe lo que necesita para ello. Es un equipo aguerrido y sólido en defensa, férreo en el centro del campo y letal arriba. El 4-4-2 acabó imponiéndose como el estilo dominante de un equipo que encontró en Ángel y Jorge Molina, dos arietes de época. Entre ambos sumaron 20 goles, casi la mitad del equipo (42).

Una vez acabada la temporada el Getafe anunció la renovación de José Bordalás hasta 2020, es decir, dos temporadas más. De esta manera conseguía atar a un entrenador que había despertado el interés de algunos clubes españoles y que es considerado por gran parte de la masa social como el máximo representante del equipo a día de hoy.

El alicantino fue capaz de implantar su estilo dentro y fuera del campo. Sus actos fuera del terreno de juego, defendiendo al equipo y afición de duras críticas, han hecho que sea tan querido. Su trabajo dentro del mismo ha hecho que se gane una merecida renovación. Quien conoce a Bordalás sabe cuales son las claves de su éxito: una idea de juego clara, la convicción a los futbolistas de la misma y que ellos, los jugadores, le sean fiel.


«José Bordalás: “El Mundial nos ha dado la razón a los que pensamos que las posesiones no son determinantes. El fútbol físico, de músculo y los equipos ordenados han superado a los equipos con mayor posesión. El fútbol está cambiando”.


El alicantino fue capaz de implantar su estilo dentro y fuera del campo. Sus actos fuera del terreno de juego, defendiendo al equipo y afición de duras críticas, han hecho que sea tan querido. Su trabajo dentro del mismo ha hecho que se gane una merecida renovación. Quien conoce a Bordalás sabe cuales son las claves de su éxito: una idea de juego clara, la convicción a los futbolistas de la misma y que ellos, los jugadores, le sean fiel.

El verano, tiempo de una reconstrucción profunda en el club

La marcha de Ramón Planes al FC Barcelona hizo que el equipo azulón tuviera que buscar un sustituto para encabezar la dirección deportiva. Y el elegido fue Nico Rodríguez, que ocupaba ese mismo puesto en Albacete. Para la ciudad manchega fue Mauro Pérez, uno de los secretarios técnicos en Getafe. Un Nico Rodríguez que ya coincidió con Bordalás en Alcorcón, donde ambos estuvieron a un paso de ascender al conjunto alfarero a Primera. Y ambos, con la ayuda de Carlos Guerrero (secretario técnico) y Ángel Torres, han reconstruido la plantilla de la temporada pasada.

Hasta once bajas ha sufrido el conjunto azulón, incluyendo una reconstrucción total en la portería. Vicente Guaita, que acababa contrato, se marchó libre al Crystal Palace, mientras que Emi Martínez volvió al Arsenal tras su cesión. El club decidió que lo mejor para Filip Manojlovic, joven guardameta serbio, era una cesión al Panionios griego. Rubén Yáñez, salvo sorpresa de última hora, ocupará el puesto de tercer portero. Leandro Chichizola, llegado desde Las Palmas, y David Soria, desde el Sevilla, se disputarán el puesto número uno. El ex-sevillista parte con ligera ventaja.

Por otra parte, en la defensa, poco ha cambiado. La única salida ha sido la de Francisco Molinero, comodín que era capaz de actuar en ambos perfiles del lateral. Únicamente han llegado Ignasi Miquel y Oswaldo Alanís que, tras no convencer a Bordalás en la pretemporada, rescindió su contrato.

Se ejercieron las opciones de compra sobre Vitorino Antunes (Dinamo Kiev) y Leandro Cabrera (Crotone) y se espera a un lateral derecho. Por el momento, Djené Dakonam, una de las revelaciones del campeonato, se quedará una temporada más en el equipo. Es pieza clave en el esquema de Bordalás.

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Djené y Guaita fueron los pilares defensivos de la temporada | Foto: Alejandro García (EFE)

El centro del campo es el lugar que más revolución ha sufrido durante un verano agitado en las oficinas del Coliseum. Mathieu Flamini y Sergio Mora acabaron contrato y abandonaron la entidad. Mientras, Fayçal Fajr pidió salir traspasado (3M€) al SM Caen de la Ligue 1.

Gaku Shibasaki, que no encontró su lugar en el equipo durante la temporada, tiene opciones de marcharse tras su gran participación en el Mundial de Rusia. Se ejerció la opción de compra sobre Mauro Arambarri (2M€ aprox.) y Markel Bergara llegó libre tras rescindir su contrato con la Real Sociedad. También llegó a la plantilla Nemanja Maksimovic (3M€ aprox.) procedente del Valencia. También se espera otra llegada para completar la parcela.


«Arambarri, Maksimovic y Bergara conforman el centro del campo del Getafe CF


En las bandas, Dani Pacheco y Álvaro Jiménez abandonaron al club tras ser apartados. Iván Alejo llegó procedente del Eibar por 4M€ y Rober Ibáñez, que vuelve tras cesión en Osasuna, se ha hecho con un puesto en la plantilla. Amath N’Diaye y Francisco Portillo completan esa posición.

La delantera también ha sufrido cambios. Bordalás decidió no ejercer la opción de compra sobre Loïc Rémy y Chuli ha salido cedido al Extremadura. En su lugar llegaron Jaime Mata (Valladolid), pichichi de Segunda, y Sergi Guardiola (Córdoba), tercer máximo artillero. A falta de días para cerrar el mercado, Jorge Molina y Ángel Rodríguez siguen formando parte de la plantilla.

El perfil de jugador que busca Bordalás va en consonancia con su juego. Nemanja Maksimovic e Iván Alejo son dos ejemplos perfectos de ello ya que, además, son peticiones suyas. Otra de las características de los jugadores que se buscan es la polivalencia para jugar en cualquier posición de su línea.

Ángel y Molina se convirtieron en los referentes ofensivos del Getafe | Foto: La Liga

Eso lo muestran jugadores como Leandro Cabrera. Dos jugadores competitivos por posición para que hacerse un sitio en el once sea una tarea muy complicada. Y así lo demuestra el técnico, que no se casa con nadie. Todo para abarcar el máximo de registros posibles para ser capaz de cambiar el signo de un partido. Pero si hay una propiedad que deben tener todos los jugadores es la del sacrificio. Lo individual nunca está por encima de lo colectivo y todo el mundo debe ayudar en labores defensivas. De ahí partió el secreto del éxito azulón las dos últimas campañas.

El 4-4-2 y un sistema de juego interiorizado

El Getafe de Bordalás tiene una seña de identidad. Sabe a lo que juega. Es conocedor de sus limitaciones y de sus virtudes. Y sabe el camino hacia la victoria, que es el objetivo primordial. Es un equipo al que no le gusta tener una posesión estéril, no le gusta dar rodeos con el balón. Una vez que lo tiene, busca la portería. Ya sea a través de balones al espacio para que las bandas los busquen o a través de Jorge Molina.

El delantero de Alcoy es el catalizador de todo el entrañado ofensivo del Getafe. Cada ataque pasa por él. Su mayor especialidad es recibir de espaldas, aguantar el balón y generar huecos que, hábilmente, aprovechan sus compañeros. Unos compañeros que han reconocido su papel clave en ataque.

Juan Cala admitió que la baja que más le dolería al equipos sería la de Molina, ya que realiza una función indispensable y que nadie más puede hacer en el equipo. Quizás esta temporada se encuentre con Jaime Mata. El delantero tricantino se perfila como su recambio a medio-largo plazo.


«Una delantera de vértigo apropiada para el sistema bordalariano


Volviendo al juego, todo despeje se convierte en balón al delantero. La sociedad que formaron Molina y Ángel le dio unos réditos inimaginables al Getafe. El perro y el gato. Se entienden con solo mirarse. Uno rápido, veloz y potente. Otro más pausado pero efectivo. 20 goles sumaron entre ambos, que se hicieron dueños del ataque cuando el sistema cambió del 4-2-3-1 al 4-4-2. El perjudicado de este cambio fue, sin duda, Gaku Shibasaki. El habilidoso centrocampista japonés vio como, al lesionarse, perdía su sitio en el once. Cuando volvió, su equipos había cambiado de sistema y no entraba en él.

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La unión en el vestuario fue la clave del éxito del Getafe | Foto: La Liga

Amath Ndiaye es otro de los jugadores sin los que sería difícil entender el sistema. El senegalés fue reconvertido en extremo izquierdo y se mostró clave a la hora del trabajo defensivo. Se convirtió en un lateral más gracias a su gran físico y a sus rápidos e intensos repliegues. Por el otro ala emergió la figura de Francisco Portillo. El habilidoso mediapunta malagueño sí se supo adaptar al sistema y se convirtió en hombre clave de Bordalás. A su obvio y extraordinario talento ofensivo sumó un trabajo en defensa vital.

El centro del campo, lugar muy concurrido durante la temporada 17/18 debido a las lesiones, es coto de caza de Markel Bergara y Mauro Arambarri. Vasco y uruguayo formaron un tándem que llevó al éxtasis en el Coliseum Alfonso Pérez. Dos mediocentros que, cada uno con su estilo, rompieron con las expectativas. Markel anotó en tres meses los mismos goles (4) que en diez años con la Real Sociedad. Por su parte, Arambarri se destapó como un todocampista.

Pero sin duda alguna, el éxito de la campaña del Getafe no se puede entender sin Djené Dakonam. Una de las revelaciones de La Liga y uno de los tres mejores centrales de la temporada. El togolés irrumpió como el ave fénix para dejar insólitos a propios y extraños. Petición expresa de Bordalás, Djené encandiló al campeonato por su velocidad al corte, potencia en el repliegue y una condición física privilegiada. Gran parte del éxito es suya. Y de Juan Cala y Bruno, que supieron acompañar al africano cuando se les requirió.

Por otra parte, la temporada de Damián Suárez merece mención propia. Pasó de ser un lateral irregular y con problemas defensivos a pieza clave en ataque y en defensa. A pesar de ser protagonista en todas las discusiones en los encuentros, el lateral de Uruguay se ganó una renovación merecida.

Y por último, pero no menos importante, se debe resaltar la temporada de Vicente Guaita. El meta valenciano por fin se reivindicó y sobresalió como un portero espectacular. Su campaña hizo que clubes como Atlético de Madrid, Napoli o Fiorentina se interesaran por él. Pero, por contra, decidió firmar en enero por el Crystal Palace inglés.

En conclusión, el Getafe afronta una nueva temporada en la élite con una exigencia elevada. Su campaña de recién ascendido es el culpable de ello. Con un estilo propio, con unos jugadores comprometidos y con un entrenador que es capitán general, el conjunto azulón buscará disfrutar de otra temporada en La Liga.

El objetivo seguirá siendo la permanencia, pero el aura que rodea a equipo y club es que quizás pueda intentar aspirar a algo más. A pesar de ello, el inicio y final del calendario es lo suficientemente duro como para que el Getafe tenga los pies en el suelo. A ello hay que sumarle la evidente adaptación que necesitarán los nuevos fichajes para entender el sistema de Bordalás. Los azulones están de vuelta y quieren volver a hacer ruido en la mejor liga del mundo.

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