Klopp y la búsqueda del equilibrio | Soccer City
8114
post-template-default,single,single-post,postid-8114,single-format-standard,qode-news-1.0.2,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1400,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,transparent_content,qode-theme-ver-16.8,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.2,vc_responsive
Klopp Liverpool Soccer City

Klopp y la búsqueda del equilibrio

¿El Liverpool jugó el curso pasado por encima de sus posibilidades? Probablemente sí. Así que no es de extrañar que los de Jürgen Klopp este curso se hayan topado con preguntas a las cuales no han encontrado respuestas inmediatas.

El Liverpool actual es un equipo que ha mejorado en su fiabilidad defensiva pero a costa de perder fluidez y electricidad en fase ofensiva. De esta forma, a Klopp le está costando conseguir el anhelado equilibrio. Los principales retoques en la búsqueda de que el equipo sea fiable, con y sin balón, han ido enfocados en el centro del campo, lugar en el que en este curso han quedado en evidencia algunos de los problemas que la temporada anterior paliaba la tripleta atacante.

Klopp Soccer City

Wijnaldum en el Derby de Liverpool frente al Everton | Foto: Liverpool FC

Wijnaldum como mediocentro

Una de las variantes que ha utilizado el técnico alemán está temporada ha sido el desplazar a Wijnaldum a la posición de pivote. Ante la lesión que Henderson sufrió al inicio de curso, Klopp entendió que el holandés era el más apropiado para ser el eje del tablero. Lo cierto es que con el ex del Newcastle ahí, el Liverpool ganó en dinamismo cada vez que tocaba armar jugadas, pero también se perdía la principal virtud del holandés: su llegada, y en consecuencia, el equipo cedía mucho espacio entre la defensa y la medular porque el propio Wijnaldum tendía a perder la posición con frecuencia.

Aún así, las fases que Giorginio actuó ahí el equipo mostró algo más de creatividad en sus primeros pases (sobre todo ante rivales que cedían la iniciativa y concedían menos espacios) , mayores posibilidades para los centrales porque el holandés ofrece movilidad y lateraliza su posición y en definitiva menos rigidez que Henderson, el cual es menos dinámico en sus movimientos.

Klopp Soccer City

Fabinho durante un entrenamiento | Foto: Liverpool FC

Poco impacto de Naby Keita y Fabinho

La inversión estratosferica por ambos centrocampistas -sumado a la salida de Emre Can y a la lesión de Oxlade-Chamberlain– invitaba a pensar a que los dos recién llegados (especialmente Keita) tendrían una mayor repercusión en el equipo de la que han tenido hasta ahora.

El caso de Keita es el más analizable. El mediocampista africano, por condiciones, era, y es, idóneo para el modelo de Klopp, pero y a pesar de que empezó el curso como titular y a buen nivel, una lesión lo dejó fuera y desde entonces ha tenido muy pocas presencias en el once.

Klopp Soccer City

Naby Keita durante un encuentro en Anfield | Foto: Liverpool FC

Y es que en este Liverpool, que ha encontrado una mayor solidez sin la pelota, que se expone menos y que a la postre es menos vertical, Keita no encaja tan bien como en el vertiginoso Liverpool del curso pasado. El ex del Leipzig es un jugador que destacó en un contexto muy concreto en Bundesliga, tanto como lanzadera como finalizador, sin embargo en un panorama donde hay menos metros a recorrer y se ha de ser algo más paciente, sus aptitudes no son tan reseñables.

Por otro lado, Fabinho ha hecho el camino inverso, el brasileño empezó ni tan siquiera entrando en las convocatorias y ahora cada vez disfruta de más minutos. Al principio, sin Henderson, era extraño que Klopp no apostara por él como principal sustituto, pero a favor del técnico hay que decir que cada vez que Fabinho tenía minutos se veía que era superado por un ritmo de juego muy diferente al de la Ligue 1.

No obstante poco a poco ha ido adaptandose tanto las exigencias tácticas de la Premier como a lo que Klopp le está demandando y su inteligencia sobre el césped a la par que su lectura del juego están empezando a encajar y sobre todo a permitir al equipo desarrollar una mejor transición ataque-defensa.

Klopp Soccer City

Shaquiri celebrando un gol esta temporada | Foto: Liverpool FC

Shaquiri y los cambios de sistema

Sabedor que a su equipo le faltaba la chispa de hace unos meses, Klopp ha ido variando de sistema durante todo lo que llevamos de curso. De su 4-3-3 inamovible del año pasado, hemos visto como el conjunto Red se ha colocado en un 4-2-3-1 o un 4-4-2.

En ambos sistemas el principal retoque ha sido el prescindir de un centrocampista para sumar una pieza más en ¾ con la misión de dotar de mayor creatividad y energía a un ataque que andaba un tanto pálido. El jugador que más se ha beneficiado de estos cambios tácticos ha sido Shaquiri.

Klopp Soccer City

Shaquiri frente a Bernard en el encuentro frente al Everton | Foto: Liverpool FC

El suizo, bien como mediapunta o bien partiendo desde la derecha con Salah como segundo punta, ha dejado buena muestra de su talento cada vez que ha sido de la partida. Shaquiri ha ayudado a desatascar varios encuentros con su capacidad para generar ventajas con la pelota al pie y así conseguir que el equipo no necesitara de estar especialmente fino colectivamente para acabar produciendo ocasiones con frecuencia.

El zurdo ha permitido además que no se notara en demasía el contar con un elemento menos en la medular y que, a pesar de que el equipo no ocupara los espacios de la misma manera que en el 4-3-3, con balón siempre hubiera un receptor a diferentes alturas del campo.

Con respecto a Shaquiri se ha de añadir que, dentro de los diversos dibujos tácticos, no ha sido el único futbolista que ha tenido que protagonizar roles distintos a los que estaban acostumbrados. El caso de Naby Keita que lo hemos visto partir desde el extremo, o James Milner, que aunque más familiarizado a esa función, ha jugado en un doble pivote teniendo que mantener más la posición, reduciendo así sus virtudes.

Klopp Soccer City

Jordan Henderson celebrando una victoria del Liverpool | Foto: Liverpool FC

Henderson como única certeza

Dentro de este contexto más especulativo y menos frenético, al final parece que el único eslabón sobre el que no existen dudas es Jordan Henderson. El pivote ya mostró durante el curso pasado que es eficaz en diferentes modelos. Tanto con el Liverpool que se encontraba más expuesto sin balón, donde creció sumando más registros a sus facultades, como con Inglaterra, donde estuvo más arropado dentro del estilo de Southgate exigiéndosele menos cosas, Henderson rayó a un nivel muy alto y tuvo un crecimiento exponencial.

Este año aún no ha alcanzado su mejor versión pero es imprescindible para dominar la situación tal y como desea Klopp. Probablemente en otro lugar y con otro técnico no se podría hablar de igual manera sobre él, pero en Anfield se ha ganado por derecho propio el ser un jugador tan importante e imprescindible como los más reconocidos mediáticamente como Salah o Firmino.

El Liverpool está en octavos de final de la Champions y es líder de la Premier por delante del intratable Manchester City, pero ello no quita que en la cabeza de Jürgen Klopp aún revolotean ciertas dudas. Y es que siempre, en la teoría de la manta corta, las incertidumbres aparecen en el centro del campo, un lugar del campo que en Anfield ha pasado de ser simplemente de paso, a estar mucho más transitado en cualquier momento.

Publica un comentario

Síguenos en @soccercityes

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies