Multiplicidad de alternativas lucenses | Soccer City
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Multiplicidad de alternativas lucenses

Uno de los puntos fuertes del Club Deportivo Lugo es la variedad de sistemas tácticos con los que cuenta y la buena adaptación de sus jugadores. De todos los dibujos, prefieren uno ofensivo, pero son capaces de ajustarse a las diferentes exigencias.

De un equipo que se encuentra a tres puntos del descenso podrían destacarse más de uno y de dos puntos negativos, de eso no existe duda. Sin embargo, un aspecto del que muy pocos pueden presumir es de tener más de un esquema con el que encontrarse cómodo en las distintas fases del juego. Algo que el conjunto lucense de Alberto Monteagudo sí puede decir como consecuencia de los diferentes acontecimientos que le han llevado a su puesta en práctica.

La mala situación del Club Deportivo Lugo, con una sola victoria en los últimos nueve partidos, y la permanencia aún sin certificar, no empaña la gran labor y el tremendo esfuerzo de superación del míster y todos los jugadores de la plantilla. Cualquier otra plantilla hubiese optado por la ya tan habitual expresión de “hacer la cama” al entrenador para cambiar radicalmente la cara al equipo. Pero a falta de solo diez jornadas, once antes del encuentro frente al Alcorcón, los norteños decidieron apostar por seguir luchando.

Frustración lucense en el Anxo Carro | Foto: La Liga

La escuadra gallega, habituada a una estructurada táctica de 4-4-2, se presentó en Alcorcón con un 4-3-3 incluyendo un pivote defensivo. Esta figura la encarnaría un Josete Malagón muy pendiente en todo momento, teniendo que realizar 16 duelos, su máximo de toda la temporada hasta la fecha, y un total de 32 pases, es decir, un 11% del total del equipo.

En un sistema así, fue vital el posicionamiento y la movilidad de todos los componentes. Dirigidos por el mencionado ilicitano, sus compañeros en los laterales no dejaron de hacer -sobre todo en la primera mitad- movimientos de profundidad en la banda para así, obligar a los extremos a cerrarse más al centro y complicar en mayor medida a la defensa rival.

En los segundos cuarenta y cinco minutos no existió tanta flexibilidad a causa del cansancio físico. Momentos en los que tomaron galones los artistas del centro del campo, Sergio Gil y Giorgio Aburjania, quienes notaron la considerable dependencia del equipo sobre la medular al pasar absolutamente todos los balones por ellos. Fue la primera vez en seis años que ninguno de los veteranos Carlos Pita y Fernando Seoane aparecieron en el once titular, pero los dos protagonistas dieron un tremendo recital de sacrificio y de múltiples desplazamientos con y sin balón.

Alberto Monteagudo con su ayudante en el banquillo | LaLiga

El trabajo defensivo es uno de los aspectos a mejorar en un Club Deportivo Lugo que hasta llegar a Alcorcón encadenaba 11 partidos consecutivos encajando. Con la solución del pivote, la escuadra albivermella se encontró mucho más segura al configurar dos bloques de cuatro hombres cuando se enfrentaba a una fase sin balón. Las líneas adelantadas y la fuerte presión -de más a menos con el paso de los minutos- hizo que existiesen menos espacios que en partidos anteriores, que el rival solo disparase cuatro veces a portería y que se comprobase que ése era el camino a seguir.

Por consecuencia directa de este sistema, el ataque no tiene la misma importancia que en días como frente al Cádiz o Albacete, cuando el equipo lucense disparó hasta en 23 ocasiones. En esta ocasión, se prioriza la fluidez, los pases cortos y más seguros, las combinaciones en el carril central, las aportaciones desde las bandas y la presión conjunta de los hombres más adelantados.

De esta manera, Manu Barreiro, hombre referencia en ataque, no tiene tantas oportunidades y se ve obligado a probar fortuna desde larga distancia, como el resto de sus compañeros. Pero en los momentos en los que Lazo y Tete, verdaderos puñales en los carriles, se suman al ataque, el Club Deportivo Lugo también consigue poner en aprietos a su contrincante.

Saber cuándo cambiar

El entrenador, en declaraciones a Soccer City Media, comentó sus sensaciones con la nueva táctica empleada: “Al alinear tres centrocampistas llegamos menos al área rival y han de tener más importancia los jugadores de banda, pero en cambio estamos más armados defensivamente. No voy a negar que me gusta más nuestra versión ofensiva, sin embargo ahora es momento de crecer desde atrás, desde la portería a cero y de tener más control del partido”.

Esta es la tercera variante de Alberto Monteagudo desde que llegó al banquillo del Club Deportivo Lugo. A falta de diez jornadas para que se decidan quiénes son los equipos que permanecen un año más en la categoría de plata, el entrenador valdeganguero tiene a su favor una multiplicidad de variantes tácticas, pero a su contra, la necesidad de escoger solo una de ellas. 3-4-3 como en los primeros partidos otorgando más peso a las transiciones, 4-4-2 con énfasis ofensivo o 4-3-3 para asegurar más el resultado. En sus manos está, en buena parte, el futuro más próximo del conjunto gallego.

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