Paulo Sousa como remedio en Bordeaux | Soccer City
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Paulo Sousa como remedio en Bordeaux

Paulo Sousa llega al Girondins de Bordeaux con una difícil papeleta. El equipo del sur de Francia ha tenido una temporada infernal que comenzó en verano con la polémica marcha de Gustavo Poyet. Desde entonces, no ha levantado cabeza y acude a Sousa para dar estabilidad al equipo.

Pocas esperanzas hay instaladas en el actual Girondins Bordeaux. Un equipo que aspira a Europa por plantilla y que por la mala gestión de los dirigentes está en tierra de nadie en el tramo final de temporada, eliminado de todas las competiciones coperas y también a las primeras de cambio en Europa y dando una imagen bastante floja en el apartado futbolístico. Por ello acuden ahora a Paulo Sousa, un entrenador con gusto por la pelota.

Todo comenzó en agosto. La venta de Gaëtan Laborde al Montpellier supuso el inicio del fin de la temporada en Burdeos. Gustavo Poyet, técnico en aquel entonces, no autorizó la venta de Laborde hasta que el club no tuviera un recambio, pero la directiva no lo escuchó y decidió venderlo. Poyet, fuera de sí, decidió abandonar el club y el Bordeaux acudió a Ricardo, técnico predecesor de Laurent Blanc en su anterior etapa en Burdeos.

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La marcha de Poyet fue el inicio del mal para el Girondins Bordeaux | Foto: Girondins Bordeaux

Al no tener un carnet de entrenador disponible para la Ligue 1, el Bordeaux tuvo que acudir a Bedouet para complementar la labor de Ricardo como entrenador. El preparador físico del equipo, sin muchas ideas tácticas y siempre como interino ante la espera de la llegada de un nuevo entrenador, tuvo que afrontar una situación que de primeras ya se le quedaba enorme por la falta de experiencia.

Pero antes de la debacle de Bedouet-Ricardo, el Bordeaux vio un hilo de esperanza en el ocaso de temporada. Bruno Da Rocha, importante inversor americano que casi compra Burger King en el pasado, decidió realizar su primera aventura en el fútbol y compró el Bordeaux. La mala situación deportiva del club y sus aspiraciones futuras de volver a Europa fueron las principales razones que llevaron a Da Rocha a tomar semejante decisión.

La primera decisión de Da Rocha como dirigente del club fue despedir al dúo Bedouet-Ricardo. Los malos resultados y la falta absoluta de un estilo de juego con una plantilla llena de grandes jugadores, además de estar en tierra de nadie en mes de marzo, enervaron al americano, quien ahora ha traído por fin a un técnico con experiencia y ápices tácticos que pueden revertir la situación que vive el club atlántico.

Sin estilo de juego durante toda la temporada

El Girondins Bordeaux es uno de los pocos equipos de la Ligue 1 que no tiene una identidad en cuanto a juego se refiere. Siempre solemos asociar determinados patrones a los equipos para explicar su fútbol, pero es que el Bordeaux no tiene ni un ápice resolutivo en esta materia. Lo único que hemos podido ver en la temporada es un equipo que solo hace peligro por las bandas.

Mientras que en la temporada pasada el equipo de Poyet dependió una barbaridad de las individualidades de Malcom, tras la marcha del brasileño, mucho quisieron preludiar que el club tenía que reforzar el colectivo al individualismo. Para suplir a Malcom, el Bordeaux invirtió una fuerte cantidad de dinero en Samuel Kalu, un extremo nigeriano diestro pero con salida con las dos piernas que podía ser más dinámico que Malcom.

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El Bordeaux ha dependido mucho de Kamano, el cual es muy irregular | Foto: Girondins Bordeaux

A la llegada de Kalu se le sumó la de Briand, delantero caracterizado por sus movimientos entre líneas para potenciar a las bandas. Con Kalu, Kamano -el mejor técnicamente del equipo- y Briand, el Bordeaux firmaba un ataque a priori competitivo y con armas para llegar a portería rival. Ha sido muy dudoso durante toda la temporada su rendimiento a pesar de que en un principio parecían muy compenetrados.

El hecho de no tener un sistema de juego definido ha obligado al Bordeaux a depender de los cambios de ritmo de Samuel Kalu y François Kamano. Un equipo que en el medio tiene muchos problemas técnicos, pues ni Sankharé, Otávio, Tchouameni, Plasil -algo sí pero es ya un jugador muy lento de jerarquías- son centrocampistas que tengan grandes aptitudes técnicas. Y eso, añadido a la incompetencia en el banquillo, ha perjudicado bastante.

Por ello, depender de Samuel Kalu y Kamano ha sido un negocio poco rentable para el Bordeaux. Estamos hablando de dos futbolistas capaces de decidir partidos con su calidad técnica, pero que, por el contrario, son irregulares como la vida misma. Su irregularidad no ha permitido al Bordeaux alcanzar picos de regularidad y es que hay momentos en los que ambos desaparecen del partido de una forma muy extraña.

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Samuel Kalu, como Kamano, está siendo irregular y eso el Bordeaux lo nota mucho | Foto: Girondins Bordeaux

Con una dependencia tan extrema en las individualidades de sus dos extremos, hay un dato que evidencia la temporada del Bordeaux: se ha dejado puntos en casa contra tres de los cuatro peores equipos de la Ligue 1. Partidos de poco fútbol, de continuos pases horizontales en el medios y cristalizados con resultados terroríficos para la entidad. Eso provocó que en Europa cayera en la fase de grupos de la Europa League y que en las Copas solo pudiera hacer unas semifinales de la Coupe de la Ligue (3-1 perdió en Strasbourg)

Además de los mencionados, no hay que olvidar que el club consiguió la cesión de Yann Karamoh procedente del Inter. A Kalu y Kamano les sumamos un futbolista que por carácter e impulsos ha sido un condicionante para el vestuario. Muchas condiciones que llevaron al club a separarlo de la parcela del equipo por continuas faltas de disciplina, algo que debilita aún más al club.

Falta de gol y mordiente ofensiva

Como hemos explicado al principio del artículo, la venta de Gaëtan Laborde al Montpellier fue el inicio de una concatenación de actos que llevaron al Bordeaux a una pequeña crisis institucional. Con él se marchó Poyet y el club, en su búsqueda de un jugador que pudiera suplir al delantero, trajo a dos futbolistas que siguen sin dar el nivel esperado: Cornelius y Jimmy Briand.

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Briand no está supliendo a Laborde como en un principio se esperaba | Foto: Girondins Bordeaux

Perder a Laborde fue un auténtico varapalo para el Bordeaux. El delantero era un futbolista poco ortodoxo técnicamente pero que aseguraba sacrificio, pundonor y era un incordio a la hora de presionar. Encontrar un delantero de sus características en el mercado iba a ser una quimera para el Bordeaux. Y así sucedió, pues ni Briand ni Cornelius aseguraban el empaque que daba Laborde.

Briand y Cornelius llevan hasta la fecha un rendimiento decepcionante con el equipo. El primero llegó tras buenas temporadas en el Guingamp y su veteranía era un plus para el vestuario. Pero su falta de eficacia de cara a gol, sus problemas de regularidad, su poco carácter y el hecho de tener que jugar para orientarse siempre a los extremos de que lleven la iniciativa, le ha lastrado en exceso.

Por otra parte, Cornelius sigue dando la sensación de que su rendimiento en el Copenhague -fantástico- ha sido un espejismo fuera de su país natal. Tanto en el Atalanta, con el cual en ningún momento fue titular indiscutible y con problemas en el vestuario, tanto en el Bordeaux, en el cual es suplente y cuando sale no aporta suficiente, está dejando muchísimas dudas a tal punto de que el equipo ha fichado a otro delantero.

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El Bordeaux fichó a Maja para enmendar la falta de gol de sus delanteros | Foto: Girondins Bordeaux

El pasado mes de enero, el Bordeaux anunciaba la contratación de Josh Maja y Yacine Adli. El primero es un delantero con grandes condiciones que viene del Sunderland. Fue la primera gran inversión del nuevo grupo inversor (en torno a 4 millones de €) dejando claro que Briand y Cornelius habían terminado con la paciencia del equipo. Aún así, Maja todavía está en período de adaptación y su rendimiento ha sido testimonial.

Además de la falta de juego, es evidente que un proyecto como el del Bordeaux, que quiere entrar en Europa, necesita de un delantero matador que sea capaz de convertir las pocas ocasiones que le lleguen. De momento, ni Briand ni Cornelius lo han conseguido y todavía se está a la espera de que Maja de ese salto cualitativo que esperan en el Matmut Atlantique.

Paulo Sousa puede darle un nuevo aire al equipo

Paulo Sousa fue la apuesta de Da Grosa para el banquillo del Bordeaux. Ante la incapacidad de Ricardo y Bedouet de dar un estilo definido al equipo, los americanos apostaron por un técnico con mucha experiencia en los banquillos. Caracterizado por sus innovaciones tácticas y su juego de posición, en su debut ante el Stade Rennais, el técnico ya dio algunas pistas de cómo podrá ser su equipo en el futuro.

La primera gran innovación que hizo fue la de jugar con un sistema de 3 centrales. Sus equipos siempre han sido muy ofensivos y el hecho de colocar un central más permitió a los carrileros situarse a alturas muy amplias. No solo eso significó el sistema, sino que, además, la preponderancia de tener la pelota se complementó con una acumulación en campo rival de jugadores.

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Da Grosa ha llegado como nuevo propietario al Bordeaux a dar nuevos alientos a la afición | Foto: Girondins de Bordeaux

El Bordeaux tuvo contra las cuerdas al Stade Rennais (1-1 final). No arriesgó ni una pelota, sacó todo lo que pudo raso y tuvo muchísima profundidad de Sabaly y Poundjé por fuera, dos laterales que perfectamente son carrileros porque atacan más que defienden durante los 90 minutos -veremos si Sergi Palencia tiene minutos con Sousa porque es un perfil más defensivo aunque también se incorpora al ataque pero no es tan ofensivo como Sabaly-

Al tener acumulación en campo rival, el Bordeaux puede estirar mucho más al equipo de como lo hacía con Ricardo y Bedouet. Parece que Sousa, de momento, quiere atraer por dentro para que, una vez hecho esto -de hecho metió a los carrileros a altura de delanteros, algo que el Saint-Étienne o el PSG también hacen- para que Kamano y De Préville recibieran por dentro, cosa que benefició al equipo para dar más dinamismo.

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Paulo Sousa tiene el objetivo de devolver al Bordeaux a Europa | Foto: Girondins Bordeaux

Otra novedad de Sousa fue la de Toma Basic. El medio centro balcánico es quizás el mayor talento técnico del equipo en el centro del campo, por lo que su presencia en la base -con Ricardo o Bedouet jugó en zonas muy adelantadas- le dio al equipo muchísima más presencia con balón. Es evidente que Sousa, de momento, lo que tocó ante el Stade Rennais fue productivo en muchas facetas.

Sousa ya ha dejado claros muchos matices en su debut en el banquillo del Bordeaux. Un técnico que quiere tener la pelota, ofensivo y que seguro que enmienda la situación actual del Bordeaux. El objetivo es formar ya un bloque sólido para que, en su primera temporada completa, el equipo, con nuevos propietarios, se ponga en el punto de mirar recuperar su trono en Francia y formar paulatinamente una identidad europea.

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