¿Qué es un 'Ultra'? | Soccer City
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¿Qué es un ‘Ultra’?

El término ultra en el ámbito futbolístico, es la acepción que define a un individuo o conjunto de individuos que conforman grupos de aficionados organizados de carácter radical. Cuya esencia, en contraposición al deporte, es su ideología política y la violencia.

Para saber exactamente a qué nos referimos, ultra es el término genérico que utilizamos en Europa para referirnos al sector más radical de la hinchada. En Latinoamérica se les designa como barras bravas, a excepción de Brasil dónde son conocidos como torcidas. Incluso dentro de Europa, países como Inglaterra (hooligans) o Italia (tifosi) no aplican el término ultra a estos grupos de aficionados.

Dentro y fuera del estadio, los ultras siempre han sido y son fácilmente reconocibles. En el interior, las técnicas de animación; las bengalas; los tifos y pancartas con sus colores y simbología característicos;  y su ubicación en los fondos (norte y sur) del graderío, revelan quiénes son y dónde están. En los exteriores, su indumentaria y apariencia; su posición en el habitual punto de reunión partido tras partido; y hasta su coordinación a la hora de desplazarse en conjunto, hace inconfundible percibir su presencia.

Históricamente no hay una fecha o momento concreto que defina el nacimiento de este sector violento de la afición. Hay pioneros que sirvieron de «espejo» en el que mirarse a otros grupos radicales, pero no unos padres del movimiento ultra como tal. El fanatismo y la violencia ya existían antes que el fútbol, pero por desgracia, desde el primer día en que echó a rodar el cuero en un terreno de juego, encontraron en este deporte un vehículo para expandirse.

Ultras PSG Soccer City

Los ultras del PSG | Foto: Paris Saint-Germain

A pesar de existir desde el principio, su notoriedad pública no se hizo latente hasta hace relativamente poco: en torno a los años 80, cuando los ultras se volvieron más organizados y violentos que nunca. Años antes, es decir, en la década de los 70, todo el mundo cercano al fútbol, directamente vinculado o no, conocía la existencia de los ultras, su manera de entender el fútbol y su predisposición a la violencia verbal y física (especialmente los hooligans ingleses).

La tragedia de Heysel

Quizás el punto de inflexión, dónde obtuvieron mayor presencia en los medios de comunicación y que, además, supuso el momento en el que se decidió llevar a cabo las primeras medidas de control para la paulatina extinción de los grupos radicales, fue La Tragedia de HeyselUn episodio de violencia sucedido el 29 de mayo de 1985 en el Estadio de Heysel (Bruselas), antes de la final de la Copa de Europa que enfrentaba al Liverpool y a la Juventus de Turín.

Este suceso acabó con la vida de 39 aficionados al producirse una avalancha dentro del estadio a causa de una pelea multitudinaria entre aficionados de ambos conjuntos, una hora antes del inicio del encuentro. Este lamentable hito, evidentemente, no pudo ser ignorado por parte de las autoridades y, desde entonces, la mitigación de la violencia en el fútbol es uno de los pilares fundamentales de las instituciones deportivas.

Objetivo, mitigar la violencia en el fútbol

La situación actual de los ultras y todo lo que supone su existencia en el deporte es muy heterogénea.  Según en qué país hay mayor o menor presencia de radicales en los campos de fútbol. Pero desde luego, sobre todo refiriéndonos a la violencia como tal, la actualidad es una utopía si la comparamos con el panorama de hace unos años. El progreso social y económico a nivel global; y las políticas (en España la Ley 19/2007, de 11 de julio, contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte) llevadas a cabo, han ayudado a debilitar el movimiento en gran medida, pero especialmente a mantenerlo controlado por parte de las autoridades.

La labor de los clubes como uno de los principales agentes en esta ecuación es imprescindible, sin embargo, infinidad de ellos prefieren mantener a los ultras en tribuna; anteponen una grada con ambiente, llena de cánticos y colorido capaz de alentar a sus futbolistas en el césped (como si los únicos capaces de reavivar el alma del equipo fueran ellos), aunque esto suponga que de cuando en cuando les toque lidiar con más de una animalada. Una postura maquiavélica, aquello de «el fin justifica los medios», totalmente incomprensible.

No obstante, es cierto que la desaparición parcial o total de estos grupos, no depende estrictamente del fútbol. Como se ha mencionado al principio, los ultras trascienden al deporte, son otros los intereses que les mueven. Por lo tanto, su extinción es una incógnita. Pero por supuesto, la ausencia de violencia en el fútbol es un objetivo que, poco a poco, se debe y se está logrando alcanzar.


Vídeo sobre la Tragedia de Heysel (fuente: Youtube: sportpeople): https://www.youtube.com/watch?v=kF1utqiuPRA

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