Un líder dubitativo en defensa | Soccer City
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BVB Borusia Akanji Soccer City

Un líder dubitativo en defensa

El Dortmund es el líder de la Bundesliga, por el momento, un hecho sorprendente para muchos que no podían imaginar que el plantel fuera a situarse en lo más alto. El equipo ha dado argumentos en ataque para pensar que esta hazaña es posible, aunque está dejando ver alguna que otra carencia en defensa.

El BVB llegó a la jornada 13 siendo primero con una ventaja respecto al segundo, el  Borussia Monchengladbach, de 4 puntos y sacándole al Bayern de Múnich, quinto clasificado y rival a batir, una diferencia de 9 puntos. Lucien Favre podía presumir de un equipo que tras 12 encuentros había anotado 35 goles a favor y había encajado 13 goles en contra, cifra que solamente mejoraba el RB Leipzig con 10 goles encajados.

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Celebración del Dortmund tras un partido | Foto: BVB Dortmund

Es innegable que los de Signal Iduna Park están dando guerra y, hasta ahora, están ganando la batalla debido a su letal ataque que les permite ser el equipo más goleador de la máxima categoría del fútbol alemán. El guerrero está dotado de una espada bien afilada que blande con maestría hasta el punto de convertirlo en un arte marca de la casa que destroza las corazas de sus rivales.

Pero un guerrero necesita también protegerse del ataque de sus contrincantes, ya sea con una armadura o con un escudo. Mirando los números todo haría pensar que los de Favre tienen trabajada la faceta defensiva pero es un hecho que se aleja mucho de la realidad que uno presencia cuando ve un partido del equipo. El Dortmund es un guerrero cuyo escudo esta resquebrajado y puede pasarle factura en cualquier momento.

La defensa es víctima del juego del equipo

Desde el inicio de temporada el técnico suizo ha jugado con los sistemas 4-3-3 y 4-2-3-1, siendo este último el que más ha utilizado jugando con falso nueve -ya sea con Götze, Reus, Philipp o Larsen- y obteniendo resultados satisfactorios. Pero el sistema y el perfil de los jugadores normalmente empleados provoca que el equipo se vaya con excesiva facilidad hacia el área rival y le cueste el retorno a la hora de proteger su propia portería.

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Celebración de los jugadores del BVB tras anotar ante el Mainz | Foto: BVB Dortmund

Este hecho rompe el equipo cuando el partido se convierte en un correcalles y el desorden táctico reina en periodos largos del choque. Es en este preciso momento cuando se aprecia la falta de ayudas a los centrocampistas provocando que la línea de cuatro defensas quede desprotegida ante un contragolpe enemigo, un hecho que se agrava cuando la vuelta de los laterales, incorporados al ataque, no tiene lugar.

El Dortmund se fractura y las coberturas son inexistentes. Los rivales conocen la verticalidad y el ritmo frenético que el BVB impone en los partidos y son conocedores de sus problemas para recuperar posición tras perdida o cuando el ataque acaba. El contraataque es un recurso para el conjunto que dirige Favre pero se convierte en un arma de doble filo cuando el rival lo utiliza ante un Borussia expuesto a la hora de atacar con muchos efectivos.

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Reus celebra el gol anotado contra el Bayern Múnich | Foto: BVB Dortmund

Witsel se antoja fundamental para el técnico dada su capacidad de cortar contragolpes y robar balones en zona de mediocampo, evitando que estos lleguen a las inmediaciones del área, ahorrando problemas a los defensas. El mediocampo, más allá del belga, tiene problemas para contener a los rivales y ofrecer ayudas a la zaga. El Dortmund se parte, los de arriba sacan provecho y, por ahora, los de atrás sufren en demasía.

Errores en las marca y de concentración

Desde el inicio del presente curso Lucien Favre ha utilizado a gran parte de sus efectivos en defensa. Comenzó el curso alineando a Piszczek-Akanji-Diallo-Schmelzer en las primeras jornadas de Bundesliga, para más tarde ir introduciendo a Guerreiro, Achraf y Zagadou, siendo estos dos últimos los jugadores por los que el técnico suizo más apuesta en los encuentros recientes junto con Akanji, Piszczek y Diallo.

La defensa se ha ido recomponiendo para cada encuentro teniendo en cuenta las molestias y lesiones de algunos jugadores y del estado en el que se encontraban los futbolistas. Pero parece quedar patente la importancia que Akanji tiene en el equipo –defensa más utilizado- y el puesto que se han ganado en el once Achraf y Zagadou. Diallo partía como el acompañante claro de Akanji aunque ha ido compartiendo ese rango.

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Favre observando el encuentro desde la zona técnica | Foto: BVB Dortmund

Independientemente de las piezas que el técnico seleccione para configurar la defensa, el equipo sufre atrás. Los errores vienen provocados debido al ritmo inducido por la forma de jugar del equipo, que deja expuesta a la zaga –analizado en el punto anterior-, y por los errores de concentración de los defensas a la hora de marcar a los ataques y de cubrir las zonas de peligro. Un Dortmund que se está salvando, hasta el día de hoy, como si algún tipo de amuleto poseyera.

Dicho amuleto se agotará algún día –según dicta la lógica- y los de arriba tendrán su día negado de cara al gol. Será entonces cuando puedan ser conscientes de sus verdaderos defectos, los cuales enmascaran los goles a favor. La espada está salvando al guerrero pero tarde o temprano se necesita un escudo para protegerse.

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Aficionados del Dortmund animando a su equipo | Foto: BVB Dortmund

Los centros al área se convierten en una tortura, a los laterales les cuesta aguantar el uno contra uno en banda y los marcajes dentro del área se convierten en pesadilla. Akanji y Zagadou -Diallo cuando juega- pierden la referencia de sus marcas constantemente y la segunda línea de atacantes llega, por lo general, libre de marca. Contra el Bayern se pudo ver reflejado, las jugadas por bandas machacan a la defensa del Dortmund y creaban un desorden táctico severo.

Los jugadores de banda no realizan a tiempo las ayudas a los laterales, y en muchas ocasiones, tras ser superados, tienen que ser los centrales los que vayan a socorrer dicha fuga dejando a su vez un hueco en el centro de la zaga que los centrocampistas –Witsel y Delaney normalmente- no acuden a salvaguardar. Se genera una desestructuración de piezas importantes. A veces esto ocurre directamente cuando la vuelta de los laterales, que se suman al ataque, no tiene lugar y el equipo rival monta el contragolpe.


»Las jugadas por bandas machacan a la defensa del Dortmund y crean un desorden táctico severo


Es cierto que los zagueros de Favre otorgan una buena salida de balón al equipo y no son considerados jugadores lentos a la hora de correr hacia atrás o salir al corte. Pero falta un líder atrás que ponga orden y sea una referencia para todos. Esa persona parece ser Akanji, aunque no da muestras de poder ejercer dicha autoridad. En cierto modo este problema no es nuevo en Signal Iduna Park, los aficionados llevan años viendo a una defensa caótica arrastrada por los riesgos que supone la manera de jugar de su equipo.

Salvados por la Providencia

El BVB solamente ha encajado 13 goles, pero la realidad plasma un escenario distinto con respecto a la solidez del equipo. Le llegan mucho, demasiado, pero le marcan poco, o no tanto como debería ser. Se puede llamar suerte, providencia o que sea cosa de algún tipo de amuleto, da igual, pero para ser campeón, para ser un buen guerrero, se necesita defender bien, tener un escudo sólido.

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Akanji disputando el balón contra Ribéry | Foto: BVB Dortmund

Es difícil comprender cómo le pueden llegar a generar tantas ocasiones de gol a este Borussia Dortmund, pero más difícil resulta explicar cómo es posible que los rivales fallen tantas oportunidades claras de gol. El Dortmund quiere acabar con la hegemonía bávara instaurada en el fútbol germano, lo está consiguiendo, aunque queda mucho, demasiado.

Mientras las ocasiones de los contrarios se marchen al limbo y los de arriba sigan devorando las porterías rivales los errores pasarán desapercibidos para muchos, la espada está haciendo que no haga falta usar el escudo para ganar batallas. Llegado el momento, en el que esto deje de ser así, saldrán a luz las lagunas defensivas que este equipo sufre, independientemente de los futbolistas que salgan al campo. Este es un problema que parece ir ligado a la camiseta del BVB en los últimos tiempos.

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