Un Milan lleno de aristas | Soccer City
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Gattuso Cutrone Soccer City Serie A

Un Milan lleno de aristas

Hace ya mucho tiempo que no se respira un ambiente tranquilo en San Siro. El Milan, a pesar de que por clasificación (están cuartos) y resultados la dinámica está siendo positiva, la realidad es que el equipo cuenta con demasiados problemas futbolísticos.

Gennaro Gattuso intenta solventar con continuas decisiones tácticas los problemas del Milan, pero al final el equipo acaba sacando los encuentros gracias a la inspiración individual de sus mejores nombres o a esos momentos de avasallamiento al rival comandados más por el corazón que por la pelota.

Los Rossoneros son incapaces de dominar los encuentros, de ser capaces de gestionar el juego cuando sus rivales le ceden la iniciativa y, sobre todo, de conseguir mantener un marcador a favor. En definitiva Gattuso quiere que su equipo sea dinámico, que no tenga que proponer en demasía e intentar sustentar su juego en ataques agresivos tras superar la línea divisoria.

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Curva Sur de San Siro | Foto: AC Milan

El principal problema radica en que, por confección de plantilla, hay gran parte de piezas que no encajan en la filosofía que se intenta plasmar y otros jugadores directamente carecen de la calidad necesaria para ser realmente determinantes en ningún escenario.

La soledad de Romagnoli

La vuelta de Leonardo Bonucci a Turín dejó, a priori, un buen negocio para el Milan. Dentro de la operación se contrató a Caldara, que está llamado a ser uno de los centrales del futuro italiano, sin embargo entre lesiones, adaptación y estado de forma, no ha podido aún consolidarse como una pieza básica en la zaga milanista y el equipo, desde el principio de temporada, está mostrándose frágil en los momentos sin balón.

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Alessio Romagnoli durante un encuentro de Serie A | Foto: AC Milan

El único baluarte atrás está siendo Romagnoli, el zurdo comanda una defensa dubitativa e inestable y esto es en gran parte porque sus habituales compañeros (Mussachio o Zapata) están lejos de su mejor nivel. No existen individualidades que sean capaces de dar forma al equipo en la primera línea. De esta manera, el Milan que constantemente sufre transiciones rivales, sustenta toda su capacidad defensiva en Romagnoli y así es difícil que el equipo no se descomponga ante cualquier acción que merodee su frontal.

Una medular inoperante

Hasta hace unas semanas, el esquema más utilizado por Gattuso era un 4-3-3, con Biglia como pivote y Kessie y Bonaventura como interiores. Con este centro del campo resultaba difícil poder construir juego a través de la circulación del balón y sobre todo asentarse en campo contrario. Sin Bonucci, Biglia estaba llamado a asumir el papel de iniciar el juego y comandar los primeros pases, y no es que el argentino no esté cómodo en ese rol, sino que su ritmo tan bajo, provoca que su equipo sea lento y predecible cada vez que el balón pasa por sus pies.

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Frank Kessie calentando en San Siro | Foto: AC Milan

El pivote no rehúye jamás de pedir la pelota, pero su incapacidad para jugar a uno o dos toques facilita las cosas al rival. Con este déficit para conseguir que el equipo avance, está siendo Bonaventura el que debe alejarse de tres cuartos (la zona donde más incidencia tiene su juego) para ayudar a sus compañeros.

Al interior lo vemos constantemente casi a la misma altura que Biglia para ser él el que, con su depurada técnica, consiga que las posesiones obtengan algo de calidad. El italiano bien a partir del pase o bien a través de la conducción, es el único reducto creativo que tiene Gattuso para que su sala de máquinas sea capaz de mostrar algo.

En el sector derecho, Kessie sí que está cumpliendo con creces las funciones que se le piden. El africano se desentiende por completo de la circulación y su misión es dibujar movimientos agresivos sin balón para aclarar la zona a Suso o para estirar al equipo gracias a su potencia.

Suso e Higuain sujetan al equipo

El ataque del Milan sumó un gran activo con la llegada de Higuaín. Con el fichaje del argentino se buscó ese hombre gol que decidiera por sí solo los encuentros en los que el equipo por estructura fuera incapaz. Y la verdad es que el punta está respondiendo con creces tanto con goles como con juego, pero es que más allá de él, sólo nos encontramos con el talento de Suso en la zona atacante como única fuente a la que agarrarse cada vez que su equipo pasa la línea divisoria.

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Gonzalo Higuain durante un calentamiento | Foto: AC Milan

En esta pareja es en la que Gattuso fía todo para que el Milan pueda ser capaz de agredir al rival. Y es que a pesar de ser algo repetitivo o incluso predecible, dos acciones aparecen constantemente en cada encuentro de los rossoneros. El balón al pie para que el gaditano, desde banda derecha, sea capaz de inventar a partir de un pase, conducción o disparo es probablemente el automatismo más repetido en cada ataque.

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Suso conduciendo el balón durante un encuentro | Foto: AC Milan

Y para que Suso pueda intervenir con frecuencia, son claves los movimientos fuera del área de Higuain. El argentino, que desde hace tiempo mejoró en sus intervenciones dentro de la circulación, pone de cara constantemente a sus compañeros, gana tiempo para que el equipo avance y sobre todo es el socio de Suso para asentar al equipo en campo contrario.

Mover el tablero

En la últimas semanas, Gattuso ha ido probando diferentes dibujos y a su vez ha dado entrada a algunos jugadores menos habituales en búsqueda de intentar mejorar el juego. Del 4-3-3 el equipo se ha colocado tanto en un 4-4-2 como en un 3-5-1-1. En el primer esquema la presencia de Laxalt en izquierda le ha dado un plus de profundidad y juego exterior que, con Calhanoglu en esa posición, no existía por la tendencia del turco de desplazarse al carril central.

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Cutrone e Higuain celebrando un gol del argentino ante la Sampdoria | Foto: AC Milan

Además en este sistema, el equipo sobre todo ha ganado presencia en el área rival con la entrada de Cutrone junto a Higuaín. Esa doble punta suma un nivel más de determinación y mordiente y, a su vez, le permite al argentino poder pivotear aún más en la zona de tres cuartos. El 3-5-1-1 está siendo el dibujo donde el equipo se está mostrando más pálido con la pelota.

La línea de 3 centrales libera a Romagnoli para que sea el encargado de construir el juego a partir de pases más verticales, saltándose directamente la zona medular, pero más allá de lo que se potencia al defensor zurdo, esta disposición táctica no deja tics positivos cuando deben de tener mayores cotas de posesión.

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Gattuso y Bakayoko en rueda de prensa | Foto: AC Milan

Y no sólo por la posición en sí de los futbolistas, sino por la elección de los mismos por parte del técnico. Si además de un efectivo más atrás, le sumas que el doble pivote es confeccionado por Kessie-Bakayoko o Biglia, al final es complicado que se pueda obtener armar juego alrededor de la pelota.

El único punto rescatable de este sistema es la libertad absoluta que se le brinda a Suso. El español se le aleja de la cal, y desde una posición más centrada tiene todas las licencias para poder aparecer por cualquier zona del campo, intervenir más y a la postre ser más aún decisivo.

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