La hora de Marcelino | Soccer City
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La hora de Marcelino

Los de Marcelino han arrancado la campaña desconectados y sin ritmo. Tras un mes de competición, analizamos los problemas de un equipo que, aunque sigue aspirando a grandes cosas, tiene mucho trabajo por delante para luchar por todo en una campaña histórica para el club. 

Quizá el optimismo y las ganas, a veces, hacen que las dudas se disipen, que sólo los aspectos positivos salgan a la luz y que se dejen de lado las posibles carencias o defectos de un proyecto que arranca con ilusión. El Valencia ha pecado de optimista y se ha dado un baño de realidad. Pero, ¿cuáles son las razones del mal arranque de los de Marcelino?

Adaptación de los fichajes

El verano en Valencia fue intenso. Los ches, tras un mercado de grandes cifras y traspasos enquistados, lograron cerrar una plantilla prometedora manteniendo los pilares del equipo y fichando jugadores de la talla de Guedes, Gameiro, Batshuayi o Cheryshev (entre otros). Sin embargo, nadie nace sabiendo. Y aquí no iba a ser una excepción.

Los jugadores necesitan de un periodo de adaptación que, en los mejores casos, se puede llegar a alcanzar con una pretemporada completa. Y ninguno ha llegado a completarla (algunos ni la llegaron a empezar). El Valencia, aunque suene utópico, necesita “remar” con lo que tiene sin abusar de las posibilidades que, sin ese periodo de adaptación, apenas pueden dar los nuevos fichajes.

Los jugadores valencianistas festejan un gol junto a la grada

Los jugadores valencianistas festejan un gol junto a la grada | Foto: Valencia CF

El centro del campo no funciona sin Kondogbia

La temporada del año pasado, si se resumiese en un solo nombre, bien podría ser el de Geoffrey Kondogbia. El francés, que llegó de la mano de Marcelino, se convirtió en el ancla del equipo formando un doble pivote junto a Parejo que dio consistencia y fluidez al equipo. Su lesión, que coincide con el terrible momento del equipo, no puede ser una casualidad. El 4-4-2 de Marcelino es inamovible, y el doble pivote también. Pero falta la pieza clave. Falta Kondogbia.


«La temporada del año pasado, si se resumiese en un solo nombre, bien podría ser el de Geoffrey Kondogbia


Wass, que llegó del Celta con ganas de demostrar el nivel que tiene, no ha acabado de rendir en una posición que, a fin de cuentas, nunca fue la suya. Soler, que en los últimos partidos ha abandonado la banda derecha para ocupar ese doble pivote, parece que es un “parche” más que decente ante la falta del francés.Marcelino sabe de la importancia de Kondogbia, y el centrocampista ya está prácticamente recuperado. La máquina valencianista tiene que arrancar ya. Y Kondogbia es la llave.

Falta de gol

El gol. El comodín del fútbol. El arma capaz de inhibir el mal juego de un equipo a base de resultados, de puntos. Al Valencia le falta gol. Tras más de un mes de competición (6 partidos de Liga y uno de Champions) los de Marcelino únicamente suman 3 tantos en su casillero. Además, hasta en 4 de los últimos 5 partidos el equipo no ha visto puerta y el equipo no ha conseguido ir por delante en el marcador durante ningún minuto de lo que va de la presente temporada.

Parejo pasa el balón durante el primer encuentro de Champions ante la Juventus.

Parejo durante el primer encuentro de Champions ante la Juventus | Foto: Valencia CF

Estos datos, demoledores cuanto menos, pueden explicar la principal causa del mal momento del equipo. Rodrigo y Mina, delanteros de altísimo nivel que han continuado en el equipo, no acaban de encontrar la senda del gol y de la regularidad. Los fichajes, tal y como ya se ha comentado, aún no están acostumbrados a un sistema de juego peculiar y a un equipo nuevo.

Marcelino, la esperanza

En medio de la tormenta, la mejor arma del conjunto ché pasa por confiar en Marcelino y en su capacidad de gestión con el grupo. Los fichajes, que poco a poco se irán adaptando e irán cogiendo peso en el equipo, necesitan quitarse la presión que tienen sobre las espaldas.

Rodrigo y Mina, jugadores clave en el ataque valencianista, necesitan recuperar ese olfato que tanta falta hace en el ámbito goleador del equipo y Kondogbia, que todo hace indicar que está recuperado totalmente, necesita reincorporarse al once cuanto antes para devolver la entereza defensiva que tantas alegrías dio al Valencia durante la temporada pasada.


«El equipo no consiguió ir por delante en el marcador durante ningún minuto de las primeras cinco jornadas


Las dudas, carencias y defectos del Valencia se han destapado y ahora, la ilusión y el optimismo, son más necesarios que nunca. El grupo, gestionado por Marcelino, tiene la calidad y las «tablas» suficientes para dar un golpe sobre la mesa y demostrar la capacidad y la ambición de un equipo llamado a hacer un gran año. En su cien aniversario, el Valencia de Marcelino tiene que volar alto.

 

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