Verratti sustenta el PSG de Tuchel | Soccer City
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Verratti sustenta el PSG de Tuchel

El PSG fichó a Thomas Tuchel para darle al equipo una variedad táctica que ni Laurent Blanc ni Unai Emery habían tenido en los últimos años. El técnico alemán está cambiando la filosofía del PSG con diversos sistemas y unos cambios con algunos jugadores que están siendo clave.

El proyecto de Nasser Al-Khelaïfi en París nació con una premisa muy clara: ganar la Champions League. La capital francesa, sin historia futbolística salvo una Recopa y unas semifinales europeas, necesitaba un técnico que supiera darle algo nuevo al equipo. Ni Emery ni Blanc fueron entrenadores que tuvieron decisiones acertadas en los momentos clave y por ello, el jeque pensó en Tuchel para darle un giro de tuercas a la situación.

Cambios de sistema pero falta un pivote

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Tras la marcha de Motta, Rabiot no ha rendido de pivote defensivo | Foto: Selección francesa

Lo primero que vimos en Thomas Tuchel en París fue su tremenda flexibilidad a la hora de adaptarse a los partidos. El fair-play financiero castigó entre comillas al PSG, pues los parisinos no pudieron hacer otro verano gigante como la temporada pasada al fichar a Neymar y Mbappé, pero eso fue lo de menos, ya que Tuchel, desde el primer día en el PSG, implantó su sello evidenciando una flexibilidad táctica notable.

Una de sus primeras decisiones en el inicio de temporada fue la de jugar con un sistema inédito en el PSG: Un 3-5-2 para potenciar a los carrileros en las bandas. Ni Emery ni Blanc habían usado un sistema así jamás pero la premisa del sistema tenía a un protagonista principal que se veía beneficiado: Neymar Jr. Siendo un extremo izquierdo durante toda su carrera, el sistema, con carrileros tan profundo, le obligaba a jugar por dentro.

Con el nuevo sistema y sin él, Neymar Jr tenía por primera vez un rol de verdadero metrónomo del ataque del PSG. Su calidad es algo que ni el mismo Dios discute, y por ello, Tuchel lo quiso reciclar desde el primer momento en París por dentro. De ser un extremo con un desborde brutal a jugar por dentro, iniciando transiciones del equipo, marcando los ritmos a su antojo y haciendo del 10 de toda la vida.

 


»Tuchel implantó su sello evidenciando una flexibilidad táctica notable


A pesar de que las intenciones eran notables, el PSG notó desde el primer día con Tuchel la falta de un pivote defensivo. Con Motta retirado a final de temporada y con un Lass que llegó de retiro a París, Tuchel tuvo que buscar innovaciones desde el primer día. El doble pivote Rabiot-Verratti con balón, en apariencia, sí funcionaba, pero, a su espalda, sufría mucho las acometidas de los rivales. Por ello, el alemán lo ha probado todo ahí.

Prueba de ello es la figura de Marquinhos. Siendo un central que tácticamente es uno de los mejores de Europa, a Tuchel se le ocurrió la idea de incrustarlo de pivote defensivo. Su jerarquía táctica era evidente y podía ser una buena opción, pero como ocurrió en Anfield ante el Liverpool, se vio que su salida de balón hacía ralentizar al PSG y tácticamente, exprimía mucho sus idas y venidas a banda que dejaban desnudo al equipo. Fue entonces cuando cambió todo con Verratti.

Detalles que cambian las cosas

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Tuchel ha generado con el sistema 3 de centrales un sistema perfecto para Verratti | Foto: PSG

En la jornada 11, el fútbol francés vivía uno de los partidos más calientes del país: Olympique de Marseille vs PSG. En la previa del partido, hubo dos suplencias que sorprendieron a los aficionados parisinos. Adrien Rabiot y, sobre todo, Kylian Mbappé, se quedaban en el banquillo por haber llegado tarde a la charla de Thomas Tuchel. Esas dos indisciplinas cambiaron el devenir del PSG hasta ahora en cuanto a materia de juego.

La primera parte, pese a terminar 0-0, fue el inicio de lo que ha querido hacer Tuchel hasta hoy. Marco Verratti, situado como único pivote, se convirtió en el eje en el centro del campo del conjunto parisino. Con Rabiot al lado, el italiano estaba teniendo problemas para distribuir balones, pues Rabiot ralentiza mucho la salida del PSG y no le permite a Verratti moverse con libertad por la zona de creación.

Con Verratti como eje de todo, el PSG ralentizó mucho el partido ante el OM. Y ese fue su objetivo. Defenderse con balón fue la mejor manera de dormir el ritmo del partido en el Velodrome, un estadio donde el Olympique de Marseille, siempre que juega ante el PSG, sale a morir en los primeros minutos y dificulta mucho la adaptación al partido. Por eso Tuchel, inconscientemente, estaba encontrando por fin su sistema con 3 centrales y Verratti solo en el medio.

La soledad en el medio potencia al italiano

Lejos de Verratti, estaba Neymar. Y a la misma altura, Julian Draxler. El jugador alemán está teniendo, como Neymar y otros jugadores, un nuevo rol en el PSG. Y ese es el de jugar fácil en la zona de la base de juego del PSG. Siendo un extremo izquierdo en sus inicios, con Tuchel, y en esta nueva premisa parisina, el alemán juega a pocos toques para defender con balón y dormir el ritmo del encuentro. Es decir, un guardaespaldas de Verratti.

Con Verratti teniendo para él solo el centro del campo del PSG, Neymar Jr aparece en escena en estos momentos. En el partido en Marsella, siempre que Neymar recibía, el ritmo del partido cambiaba. Y claro, Verratti es uno de los jugadores que mejores pases filtran entre líneas de Europa, y, con Neymar por dentro liberado para dejar los carriles libres, cuando el brasileño recibe pases del italiano se queda en situación de encarar sin nadie encimándole.

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El nuevo sistema de Tuchel ha convertido a Neymar en un 10 puro | Foto: PSG

Desde la victoria por 0-2 en Marsella, el PSG no ha cambiado su sistema. Rabiot se ha quedado suplente en la mayoría de los partidos para no estorbar a Verratti y el equipo juega en 3 alturas de forma clarísima. Mientras que Verratti hace lo que quiere con la pelota y juega a ritmo bajo, cuando la pelota llega a Neymar, Mbappé ya sabe lo que tiene que hacer: ir al espacio y correr como una gacela.

El PSG ha dejado muy buenas actuaciones con su nuevo sistema dominando los tiempos del partido. La victoria en Marsella ante el OM fue el preludio de lo que sucedería después en Europa. Con tres centrales empató a 2 vs Napoli,pero en la segunda mitad supo sufrir en Italia ante los napolitanos. Pero el crecimiento del sistema llegó en Europa ante el Liverpool en París.

El PSG venció 2-1 al Liverpool con el sistema de 3 centrales y confirmó el buen hacer de Tuchel en el PSG. Apenas se sufrió ante el finalista de la pasada Champions League y el sistema de 3 centrales se consolidó como el mejor posible para potenciar a los delanteros. Carrileros largos -Bernat a un nivel brutal-, Verratti como sostén, Neymar con libertad y Mbappé moviéndose por todo el campo destrozaron a los de Klopp.

Un sistema que ha hecho mejor jugador a Thiago Silva

Mencionábamos antes el partido ante el Liverpool del PSG. Es quizás un punto de partida para los de Tuchel, pues en ninguna temporada en Champions, ni siquiera en fase de grupos, habían tenido un golpe de autoridad tan grande. En dicho partido, Thiago Silva cuajó un partido memorable pero dejó varias imágenes para ver su evolución esta temporada: cada acción defensiva que ganaba la continuaba con un grito de furia y ánimos al público. Algo inédito en él vaya.

Por ello, Thiago Silva se está erigiendo como uno de los máximos beneficiados del nuevo sistema de Tuchel en el PSG. El brasileño siempre ha estado en el foco de las críticas por su falta de carácter en las citas grandes, y lo cierto es que en esta temporada está realizando partidos espectaculares cuando la dificultad se pone en modo leyenda. Y todo secundado por el sistema de 3 centrales.

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Thiago Silva ha expulsado toda la rabia que tenía dentro tras las críticas por su falta de carácter | Foto: PSG

Thiago Silva es un central que no destaca por velocidad, por lo que el sistema de 3 centrales le protege una de sus mayores carencias. El brasileño se caracteriza por leer la jugada dos segundos antes que su oponente, anticiparse limpiamente y jugar con una inteligencia suprema. Por eso, su espalda no ha sido noticia esta temporada con el respaldo que está teniendo encima con jugadores muy cerca suya para que él se anticipe a la pelota con seguridad.

Si el PSG quiere aspirar a ganar la Champions League, esa debe ser con la mejor versión de Thiago Silva. Que un jugador tan frío, que parece que no siente ni padece en el campo, se haya convertido en un líder en el campo, animando, gritando y celebrando cada acción defensiva como un gol dice mucho de lo que está buscando Tuchel con él. Estamos viendo a la mejor versión del central desde que se marchó del Milán a la capital francesa.

Pero todas las buenas sensaciones del PSG son un calco de lo que vimos con Blanc y Emery en fase de grupos de la Champions League. Donde hay que medir realmente al equipo es en la fase final de la competición europea. Ahí, si los Neymar, Verratti o Thiago Silva se esconden como en otras ocasiones, todo esfuerzo habrá sido en vano.

 

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